Guia-Album del viagero en la Provincia de Guipuzcoa

De Iturriak
Saltar a: navegación, buscar



GUIA-ALBUM DEL VIAGERO

EN LA

PROVINCIA DE GUIPUZCOA

EDICION FRANCESA Y EDICION ESPAÑOLA


En la edición española, el itinerario del viage en caminos de hierro está trazado en dirección del interior hacia la frontera, y en la edición francesa en dirección de la frontera al interior. Esta es la única diferencia que hay entre ambas ediciones.


GUIA-ALBUM DEL VIAGERO

EN LA

PROVINCIA DE GUIPUZCOA

Por Th. MERCIER

TRADUCCIÓN ESPAÑOLA POR EL Sr. M. LATASA

ILUSTRADA CON UN GRAN NÚMERO DE VISTAS Y CON UN HERMOSO MAPA DE LA PROVINCIA DIBUJADOS POR L. LAURENT.


SAN SEBASTIAN

Imprenta de IGNACIO RAMON BAROJA, Plaza nueva nº 2

1867

GUIA-ALBUM DEL VIAJERO EN LA PROVINCIA DE GUIPUZCOA


INTRODUCCION.


GUIPUZCOA es una de las tres provincias españolas conocidas por el nombre de Provincias Vascongadas. Las otras dos son Vizcaya y Álava.

Sería difícil conciliar todas las opiniones que se han emitido acerca del origen de este país, pero su lenguaje, sin relación con las lenguas antiguas y modernas, atestigua su antigüedad. A pesar de las invasiones y de las revoluciones que le han atravesado, Guipuzcoa ha sabido conservar intactos su idioma y sus instituciones, y hoy todavía, esta provincia, así como sus dos vecinas, aunque forman parte de la monarquía española, disfrutan de una administración particular conocida bajo el nombre de Fueros.

La provincia de Guipuzcoa está situada entre 42º 57' y 43º 23' latitud Norte y 1º 7' y 1º 56' longitud Este del Meridiano de Madrid. Su límite al norte es el Oceano Cantábrico (Golfo de Gascuña) al Este la Francia y la Navarra, al Sur Alava y al Oeste, Vizcaya.

El Guipuzcoano es sobrio laborioso, probo, adicto al suelo cuya esterilidad venció a fuerza de trabajo; tiene inclinaciones muy sencillas y sus principales distracciones son el juego de pelota y los bailes tradicionales al son del silvo y tamboril.

El territorio de la provincia es muy accidentado y algunas montañas se elevan a grandes alturas: la más elevada es la de Aitzgorri (1550 m.); las más elevadas después de esta son: Aralar (1474 m.), Araiz (1449 m.), Larrunari (1402 m.), Aloña (1300 m.), Zaraya (1146 m), Udalaitz (1082 m.), Hernio (1605 m.) Los bosques que cubren algunas de estas montañas, son todavía magníficos, aunque han tenido mucho que sufrir de esplotaciones mal entendidas; producen buenas maderas para la marina.

Segun el censo de 1860, la población de la provincia es de 162.547 habitantes.

El país está generalmente bien cultivado y la vegetación cubre los montes hasta las cimas, salvo pocas escepciones. Una gran cantidad de riachuelos tributarios de seis ríos, riegan la provincia. De los seis ríos cuatro nacen en la provincia misma; estos son el Deva, el Urola, el Oria y el Oyárzun. Los otros dos el Bidasoa y el Urumea bajan de los montes de Navarra.

El producto del trigo es insuficiente para el consumo; pero el cultivo del maíz, de las habas, de las habichuelas basta y excede al consumo. Para la alimentación del ganado, se cultiva el nabo, la remolacha, la alfalfa y algunas otras plantas forrageras; pero los henos y pajas son insuficientes y la agricultura se resiente de falta de abonos. Ciertas montañas están cubiertas de castaños, cuyo fruto, con el maíz compone el alimento de estos países. El gran producto frutero es la manzana, y la bebida general, la sidra. En el litoral, entre Motrico y Zarauz se cultivan algunas viñas que producen un vinito bastante agradable llamado chacolí.

Guipuzcoa posee una red de carreteras y caminos bien entretenidos; las comunicaciones son fáciles, y desde 1864, la apertura del camino de hierro del norte de España en los Pirineos pone a este país en comunicación rápida con todas las provincias del Reino. La travesía de los Pirineos el ferro-carril llama la atención por lo pintoresco del país recorrido y por los inmensos trabajos ejecutados.

La industria y el comercio de la provincia de Guipuzcoa estaban antiguamente muy desarrollados; las riquezas minerales eran explotadas por un gran número de fábricas y ferrerías; una compañía mercantil y pues guarda establecida en Caracas, enriquecía á la España y protegía sus posesiones americanas; numerosos buques salidos de Motrico, de Guetaria, de Fuenterrabía se dedicaban a la pesca de la ballena; inmensos astilleros de construcción naval, en Orio y en Pasages, construian hasta buques de 1500 toneladas. Hoy las fábricas y las ferrerías han apagado casi todos sus hornos; los pescadores no salen del litoral y apenas hay más astilleros de construcción naval que el de Aguinaga.

Debe decirse, sin embargo, que desde 1842 la industria se despierta; desde entonces se ve elevarse fábricas metalúrgicas, hilanderías de hilo y de algodón, fábricas de paños, de jabón, de fósforos, de bugías etc. etc. que dan buenas esperanzas para el porvenir industrial de la provincia.

Las riquezas minerales de Guipuzcoa son muy grandes; se encuentran el hierro, cobre, plomo, zinc, antásita, piedra caliza, yeso, mármol, etc. etc. Hay varias minas de sal, y las aguas saladas de varios riachuelos se esplotan para la fabricación de sal común.

Los establecimientos de baños termales son visitados todos los años por un gran número de forasteros. Las principales casas de baños son: Arechabaleta, baños y hidro-sulfurosos; Mondragón(Santa Agueda) manantiales nitrogenados sulfurosos; Alzola, Cestona, aguas salinas nitrogenadas; Azcoitia manantiales sulfurosos; Ormaiztegui, aguas sulfurosas.

Un número no menos considerable de forasteros vienen a visitar el litoral durante la estación de baños de mar. Las playas más concurridas son las de Motrico, Deva, Zumaya, Zarauz, y sobre todas ellas, la de San Sebastián.

Los viajes que van a continuación, proporcionarán al viajero los medios de estudiar en detalle las costumbres y los recursos de este hermoso país. Además de muchas notas particulares, hemos tomado nuestros informes de los mejores autores y las obras principales que hemos consultado son:

Fueros de Guipuzcoa, por D. Nicolás Soraluze.

Historia de la M. N. y M. L. Provincia de Gipuzcoa, del mismo autor.

Diccionario histórico-geográfico descriptivo de los pueblos, valles, partidos, alcaldías y uniones de Guipuzcoa por D. Pablo de Gorosabel.

Itinerario de España por A. Germond de Lavigne.

Por último, la descripción de una ascensión al monte de Aitzgorri que debemos a la amabilidad de nuestro amigo y compañero Mr. E. de May, nos permite presentar la provincia a vista de pájaro.


VIAGES EN LA PROVINCIA DE GUIPUZCOA.


1º Viage.- En camino de hierro


El camino de hierro del Norte de España, que enlaza á Madrid con todas las capitales de Europa, después de transponer el Ebro en Miranda, sale de Castilla la Vieja y penetra en territorio vasco del que atraviesa dos provincias, las de Alava y Guipuzcoa en su mayor longitud.

La primera provincia que atraviesa es la de Álava. El camino de hierro pasar por Nanclares, atraviesa el río Zadorra, sobre un magnífico puente de cinco arcos y llega a Vitoria, linda ciudad, justamente orgullosa de su hermoso jardín público la Florida y capital de la provincia.

Desde Vitoria, la línea férrea se dirige hacia Salvatierra, á donde llega después de haber pasado el túnel de Chinchetru, de 535 metros de longitud.

A algunos kilómetros de Salvatierra, el camino de hierro, siguiendo el valle de la Borunda, abandona un momento las provincias vascas, corta un ángulo de territorio de Navarra y llega a Alsasua, Estación común de la línea del Norte y de la de Pamplona a Zaragoza.

Después de dejar la estación de alsasua, quedando a la derecha el camino de Beasain y las grutas de D. Carlos, así llamadas, por haber servido, según cuentan, de refugio a las tropas del Pretendiente, la línea férrea penetra en los Pirineos, recorriendo el agreste y pintoresco valle del río Alsania y entra en la provincia de Guipuzcoa por el territorio de Otzaurte.

El monte de Otzaurte es la línea separatoria de las aguas del Oceano Atlántico y del mar Mediterráneo. Lo atraviesa el ferro-carril por medio de un túnel de 1158 metros de longitud y situado a 614 metros sobre el nivel del mar.

Aquí empieza la verdadera travesía de los Pirineos; El camino de hierro incado en los flancos de la montaña, lucha contra todas las dificultades que presentan los accidentes del terreno; a la izquierda los montes de Aitzgorri, los más elevados de Guipuzcoa- 5548 pies-subiendo casi a pico, dejan ver de cuando en cuando sus cimas de piedra calcarea jurásica; a la derecha el valle de Oria, donde los labradores, venciendo la aridez del suelo, han sabido hacer productivo un terreno estéril.

Después del túnel de un Otzaurte, atravesamos otro de 141 metros de largo y llegamos al viaducto de Salera. Esta hermosa obra de palastro, de 114 metros de largo, se compone de tres tramos teniendo respectivamente cada uno 35 a 44 metros de abertura. Su altura sobre el suelo es de 19 metros y para encajar esta obra importante sobre la roca maciza, ha sido preciso profundizar los cimientos de la cepa mayor hasta 22 metros debajo del terreno natural.

Atravesamos después sucesivamente en túneles y en terraplenes los contra-fuertes y los pequeños valles que el trazado de la línea halla a su paso; son los túneles de Pajeza, de 60 metros; de Rosea-Aria, de 225 metros; de Fuente, de 186 metros; de Salinas, de 349 metros, así llamado Salinas, durante la construcción del camino de hierro por los numerosos manantiales salinos que se encuentran en las cercanías, y á causa también de una fábrica, hoy abandonada, en que antes se elaboraba la sal, estrayéndola por evaporación de las aguas del riachuelo vecino.

Viene luego el túnel de Osienta, de 726 metros de largo y el de Azocaran de 167 metros.

Entonces, si el viagero dirige una mirada hácia la izquierda, verá elevarse ante si el hemoso monte de Aitzgorri, coronado con la hermita de San Adrian, suspendida sobre el precipicio y desde cuya altura el viajero ve desenrollarse á sus piés tres provincias, desde los llanos de Vitoria hasta las costas del golfo cantábrico.

Pero un nuevo túnel, el de Pajoeta, de 185 metros de largo, llama nuestra atención.

Al salir de este túnel á la derecha, en el fondo del valle de Oria, se dá vista al pequeño y lindo pueblo de Cegama.

Cegama goza del título de noble y leal villa y tiene una población de 2241 habitantes: la iglesia parroquial, dedicada á San Martin, es muy linda. En Cegama fué donde el 24 de Junio de 1833 murió el general carlista D. Tomás de Zumalacarregui. (Véase Ormaiztegui).

Esta pequeña villa, perdida entre montañas y á la que no se llegaba antes mas que por un atajo, está hoy en comunicacion con las estaciones de Beasain y de Alsasua: ha adquirido cierto renombre á consecuencia de los trabajos del camino de hierro y principalmente á causa de la perforación del gran túnel de Oazurza, que en parte está en su territorio.

En efecto, despues de atravesar el túnel de Ustaan de 369 metros, el de Aria andia de 105 metros, y el de Osina de 701 metros, cuyo trazado describe una S, entramos en el túnel de Oazurza, conocido tambien bajo el nombre de túnel de Cegama.

El túnel de Oazurza penetra en un poderoso contrafuerte del monte de Aitzgorri y forma la union de los valles de Oria y del Urola.

No es nuestro propósito historiar la construccion de este tunel, pues tendríamos que entrar en consideraciones técnicas que salen del cuadro de una guía de viagero: nos limitaremos, pues, á dar algunas cifras que permitan al lector apreciar hasta cierto punto la importancia de esta obra gigantesca.

El túnel de Oazurza, abierto en línea recta, tiene una longitud de 2.958 metros -3 kilómetros.- Está completamente en la peña y ha habido que hacer un desmonte ó destajo de nada menos que de 160.000 metros cúbicos para abrirlo.

A fin de activar el taladro, multiplicando el número de puntos de ataque, se perforaron en varios puntos del trazado, doce pozos, cinco de entre los cuales tenían respectivamente las profundidades de 98 metros, 140 metros, 194 metros, 216 metros y 239 metros; la profundidad de los demás pozos se hallaba comprendida entre 25 y 90 metros.

El servicio de la estraccion de los escombros de saca, así como el del movimiento de los materiales de mampostería se hacía en los grandes pozos, por medio de cinco máquinas de vapor de 30 caballos de fuerza cada una.

La roca que atraviesa este tunel, como la de todos los túneles de los Pirineos, se descompone al contacto del aire: ha sido pues necesario revestirlo en todo el largo con mampostería, cuyo cubo total no ha bajado de 24.000 metros.


19-TunelOazurza.png


TUNEL DE OAZURZA


Si á estos números, que representan ya un trabajo colosal, el viagero gusta añadir las dificultades de ejecucion vencidas, tales como: las maniobras de un gran número de obreros en un espacio restringido, las inundaciones combatidas en la época de las grandes lluvias etc. etc., no dejará indudablemente de reconocer los trabajos que ha debido costar la construccion de este gran tunel que hoy atraviesa en algunos minutos.

Despues del tunel de Oazurza, que desembocar en una trinchera muy elevada, se atraviesa el de Brincola, de 282 metros de largo, y luego, prolongándose por el flanco del monte, el ferro-carril recorre el industrioso valle de Urola, en el que á cada instante se encuentran molinos y ferrerías.

Pasamos rozando la aldea de Telleriarte, y á muy luego dejamos á la derecha el pequeño pueblo de Legazpia, que tiene una poblacion de 1.258 habitantes y usa el titulo de noble y leal villa. En la iglesia, que es muy hermosa, preséntase á la veneracion de los fletes una cruz milagrosa de hierro, hallada hácia fines del siglo XV en la fragua de una ferreria que se esplotaba por vez primera.

Pero el tren se detiene; hemos llegado á la estacion de ZUMARRAGA.

Situado á la margen derecha del Urola, Zumarraga es un pueblecito de 1.280 habitantes, que ninguna curiosidad presenta al viagero, salvo el pórtico de su iglesia de Santa María. Tiene el título de noble y leal villa.

El 2 de Julio de cada año, celébrase allí una fiesta civil y religiosa, durante la cual se egecuta, ante la Santa Virgen, la danza de las Espadas-Ezpata dantza, en vasco. Esta costumbre es muy antigua y la opinión de los autores respecto a su oricen es muy variada, diciendo los unos que esta fiesta conmemora grandes hechos militares, y viendo en ella los otros el espectáculo bíblico de David bailando ante el Arca; Nosotros creemos con D. Pablo de Gorosabel (Diccionario de Guipuzcoa), que esta vieja costumbre es un acto de homenaje nacido de la religión misma de los habitantes de ese pueblo y sin ninguna relación con hechos militares.

Zumarraga es patria de D. Miguel Lopez de Legazpi, el conquistador de las Islas Filipinas; hijo de D. Juan Martinez de Legazpi y de D.ª Elvira de Gorrochategui, nació a principios del siglo XVI en el palacio de Legazpi, conocido también bajo el nombre de casa-Jauregui y que se ve á la derecha mano del camino de hierro al salir de la estacion de Zumarraga.

A la cabes de una flota de cinco buques, montados por 400 hombres, Legazpi zarpó el 21 de Noviembre 1564 del puerto de la Natividad de Mégico. El 9 de enero 1565 descubrió las islas de los Barbados, el 22 llegaba a las Marianas, el 13 de febrero llegaba á vista de las Filipinas y el 16 echaba el ancla en el puerto de Tandaya. Estableció su cuartel general en la isla de Zebú.

Pero hostigado por los portugueses, que eran poseedores de las islas Molucas, Legazpi pensó en aumentar con nuevas conquistas las fuerzas de la naciente colonia. Al frente de 280 hombres, apoderóse de la isla de Luzón, y el 19 de Mayo de 1571, la toma de Manila aseguraba á la corona de Felipe II la posesión del mas bello archipiélago del Pacífico.

Un año después, el 20 de agosto de 1572, Legazpi moría de muerte súbita en Manila con el título oficial de «Conquistador, Capitan General y Primer Gobernador», pero sin haber podido gozar del fruto de sus trabajos.


Al lado de Zumárraga y separado por el rio Urola se asienta el pié del monte Irimo el pueblo de Villareal que tiene el título de noble y leal y una población de 989 habitantes.

Para trasladarse de Zumarraga á Villarreal, se atraviesa el rio Urola por un puente de piedra llamado Zubiberria y que varias veces ha sido causa de discordia entre ambas orillas en los siglos XVI y XVII. La iglesia parroquial de Villarreal construida al comienzo del siglo XVI está dedicada á San Martin, obispo de Tours; en ella se conserva el cuerpo de Santa Anastasia, vírgen y mártir. El 13 de diciembre, día de Santa Lucía, celébrase en este pueblo una feria en que se hace un gran comercio de caballos.

Villarreal es patria de Don Gaspar de Jauregui, llamado vulgarmente en el país vasco Artzaia, pastor. En 1810, dejando sus rebaños, supo formar un cuerpo de voluntarios á cuya cabeza hizo la guerra contra los franceses. Hizo un importante papel en la guerra de 1823 y de 1833 en que demostró mucho talento militar. Después de la paz fié nombrado segundo Cabo de la Capitanía general de Vitoria donde falleció el 19 Diciembre 1844. Sus restos mortales trasladados a Villarreal, descansan a la sombra de un monumento elevado en memoria de los servicios que prestó á la patria.

Zumarraga, primera estación del camino de hierro en la provincia de Guipuzcoa está en comunicacion diaria por medio de coches con las poblaciones de Azpeitia y Vergara. (Véase 2.º Viaje.)

Saliendo de la estacion de Zumarraga volvemos á saludar la casa de Lopez de Legazi, se echa la última ojeada á la iglesia de Santa María y se entra en un túnel de 685 metros de largo.

En esta parte de su trayecto, el camino de hierro no es menos accidentado que en la que acabamos de recorrer. A la izquierda, el camino real de Madrid a Irún, que vamos a seguir casi paralelamente, no desaparece de la vista si no a consecuencia de los numerosos túneles que atravesamos; son los de Olabarran de 465 metros, de Erizmendi de 530 metros, de Olazabal de 140 metros, de Ormaiztegui de 236 metros, de Larrazabal de 417 metros.

Al salir de este último túnel, aparecen á la derecha sobre el alto, el pequeño pueblo de Gaviria y á la izquierda el de Alegria de Ormaiztegui.

Aquí llama la atencion del viajero la vista del mayor viaducto de la travesía de los Pirineos, el viaducto de Ormaiztegui.

Este coloso de palastro está formado de cinco tramos ó compartimentos, dos de los cuales miden 52 metros sobre el terreno natural y en su construccion han entado mas de un millon 800.000 kilógramos de hierro.

Al pié del viaducto se estiende la poblacion de Ormaiztegui, de 745 habitantes, famosa por sus aguas sulfurosas para cuyo uso de construyó en 1854 una casa de baños muy confortable.

grabado de Zumalacarregui

ZUMALACAREGUI

En Ormaiztegui nació el 29 Diciembre 1788 D. Tomás de Zumalacáregui, que fué uno de los mas célebres gefes militares de nuestra época. Don Tomás se dedicaba a la profesión de scribano, pero hallándose en Zaragoza en 1808, cuando el sitio de esta ciudad por los franceses, fuese a formar en las filas de los defensores de la plaza. Esto decidió su vocación. En una de las salidas de los sitiados cayó prisionero; pero al cabo de algún tiempo logró evadirse y se alistó a las órdenes de D. Gaspar de Jáuregui el pastor, con quien combatió durante todo el transcurso de la guerra de la Independencia. Era capitán cuando la guerra de 1821 en la cual se distinguió. En 1832 era coronel cuando fue dado de baja como partidario del Infante D. Carlos; entonces, habiendo pasado a Navarra, fue proclamado Comandante general de las tropas del ejército carlista. Componíase este de elementos heterogéneos que aquél supo disciplinar, venciendo al ejército constitucional en todos los encuentros. Entusiasmados con estas victorias los cortesanos de don Carlos, aconsejaron a este que se apoderase de Bilbao; Zumalacárregui no era de este modo de pensar; mas no constante, cediendo a las instancias del pretendiente, puso sitio a aquella villa. El 15 de junio por la mañana, estaba en el balcón del palacio de Begoña, y con un catalejo en la mano examinaba los trabajos y daba órdenes para la dirección del asedio, cuando una bala enemiga vino a herirle en la parte superior de la pierna derecha. Transportado en una camilla a Cegama, fue asistido por cirujanos probablemente de pocos alcances; pues la bala que le hirió no pudo ser estraída y murió el 24 de junio 1835, a consecuencia de esta herida.

Después de Ormaiztegui, se atraviesan tres pequeños túneles: el de Aza andia, de 125 metros de largo; el del Molino, de 74 metros, y el del Oria, de 141 metros; y despues se franquea el Oria por medio de un puente metálico de 16 metros de abertura, se pasa á nivel el camino real de Beasain, cuyo último tambien salva el Oria por medio de un buen puente de piedra, y se llega al paradero de Beasain.

La estacion de Beasain está bastante lejana de la poblacion que se ve apenas, y que se halla edificada al pié del monte Muzumendi; tiene 1385 habitantes y goza del título de noble y leal villa.

Beasain reconoce como á uno de sus hijos á San Martin de la Ascension, uno de los mártires del Japon. Parece que nació en la casa Amunabarro el 16 de Julio 1566 y debió llamarse Loinaz; pero la villa de Vergara disputa á Beasain el honor de haber dado la luz á dicho santo, y pretende que su verdadero nombre es Aguirre. Sin afiliarnos á uno ni al otro bando, ni entrar á discutir este punto, nos contentaremos con decir que la provincia de Guipúzcoa reconoció á Beasain como patria de este santo, cuya beatificacion celebró desde 1628, mientras que las mas antiguas reclamaciones de Vergara no datan mas que de 1739. En fin, sea cual fuere el lugar de su nacimiento, sábese que este mártir era un religioso franciscano que predicando la doctrina cristiana en Mangasaqui, en el Japon, fué crucificado el 5 de Febrero de 1597.

Forma parte de los 26 mártires de la fé que, crucificados en el mismo dia en el Japon, han sido canonizados el 8 de Junio de 1862.

Beasain tiene comunicacion diaria con Segura y Cegama. (Véase Viages, ascension al monte de Aitzgorri.)

En Beasain concluye la verdadera travesia de los Pirineos: aun nos quedan algunos tuneles por pasar, pero solo será á largos intérvalos.

De Alsasua á Beasain hemos recorrido una distancia de 45 kilómetros. En este trayecto, la construccion del camino de hierro ha requerido la ejecucion de un gran número de obras de arte. Hasta aquí solo hemos llamado la atencion del viagero sobre los tuneles y viaductos atravesados, y eso que en este paso difícil las obras de arte mas pequeñas se han elevado muchas veces á la altura de obras importantes; y esto no se estrañará si se quiere observar que los puentes y acueductos destinados á recibir las aguas de los riachuelos que bajan de las montañas, están construidos bajo terraplenes que llegan á veces á 28 y hasta á 36 metros de altura, y que acueductos construidos bajo tales terraplenes deben tener, para preservarse completamente de los taludes ó vertientes que forman naturalmente las tierras, una longitud mínima de 118 metros.

Creemos útil, á fin de que se comprenda la importancia de los trabajos hechos y las dificultades de ejecucion de esta bella travesía de los Pirineos, poner á la vista del lector un estado recapitulativo de las diveras obras que le componen:

1.º Tuneles:
23 tuneles, cuya longitud total es de 10424 metros lineales (sean 10 ks. 1/2).

2.º Obras de arte de mampostería:

Número de acueductos de 0,60 ms. de abertura
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
25
Id. id. de 1 á 2 metros id
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
57
Id. alcantarillas de 3 metros
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
8
Id. de puentes de 6 á 12 metros
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
2
Id. pasajes superiores de 17 metros
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
2
Id. puentes de 2 arcos de 10 metros
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1
Id. puente de un arco de 20 metros
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1

3.º Obras de chapa de hierro (palastro):

Núm.º de pasajes de 3 mts. abertura....... 5
Id. id de 4 metros.................................... 1
Id. de puentes de 12 á 20 mts................. 5
El viaducto de Salera, cuya longitud lineal es de 115 metros.
Id. de Ormaiztegui id. id. 288 m. 40.

4.º Desmontes:
El cubo de arrastre de tierras tan solo para la apertura de las trincheras se eleva á la cifra aproximativa de 2.500.000 ms.

Saliendo de Beasain se entra en una seccion que con mucha razon se conocía en la época de su construccion con el nombre de seccion de los puentes de sesgo. En efecto, desde Beasain á Tolosa, en un trayecto de 15 kilómetros, el camino de hierro atraviesa 16 veces el rio Oria sobre puentes de mampostería ó de chapa de hierro (palastro), casi todos sesgueados y cuyas dimensiones son de 16 á 34 metros de abertura.

Se vé a la derecha una fábrica de fondicion importante enteramente moderna y despues se pasa por bajo de la villa de Villafranca, sitauda en una pequeña eminencia.

Villafranca está rodeada de tapias, de manera que solo puede penetrarse por cuatro puertas practicadas en los cuatro puntos cardinaels. La jurisdiccion cuenta con 1.197 habitantes. Las casas mas importantes son: el palacio Barrenechea y la casa de Zabala. goza el título de noble y leal villa. Villafranca es célebre por el sitio que sostuvo contra las tropas del general carlista Zumalacarregui en 1835.

En Villafranca nació, en 1498, Andrés de Urdaneta. Soldado en un principio, sirvió en Italia y en Alemania, y abandonando despues el ejército, cedió á TOLOSA Puente Sta Clara su inclinacion que le llamaba á las ciencias exactas. Despues de haber estudiado mucho, hízose marino y entonces fué cuando formó parte de las diversas espediciones dirijidas contra las Islas Filipinas. Acompañó á Miguel Lopez de Legazpi (véase el artículo Zumarraga) en su famosa y afortunada campaña de 1565, en calidad de gefe de mision y de director de los pilotos. Urdaneta murió el 2 de Julio de 1568, en el convento de San Agustin de Mégico.

A la derecha, en frente de Villafranca, aunque ocultada por el monte, se encuentra el pueblo de Zaldivia, patria del hermano Pedro Argaya á quien agració Carlos IV con una renta vitalicia de 8.000 reales vellon, por haber él solo cogido al famoso bandido conocido con el nombre del Maragato.

Dejamos á la izquierda el pueblo de Isasondo, y se atraviesa el tunel del mismo nombre de 279 metros de largo y despues los de Legorreta de 410 metros y de Icazteguieta de 518 metros.

Se pasa á la derecha, delante del pueblo de Alegria que tiene 1.345 habitantes. País muy industrioso: hay en él una fábrica de papel continuo, varias ferrerias, y una fábrica de cerveza muy afamada. Cerca de Alegría está el pueblecito de Alzo que se compone de dos partes: Alzo de arriba y Alzo de abajo: en este último fué donde en 1818 nació Joaquín de Eleicegui, conocido con el nombre del Gigante y que recorrió España, Portugal, Francia é Inglaterra llamando en todas partes la curiosidad y la atención por su estatura: esta era de siete pies y ocho pulgadas. Recordamos haber visto á este gigante en el café de Mulhouse en Paris, encendiendo su cigarro en las lámparas de gas colgadas del techo. Despues de atravesar el tunel de Arambalza de 290 metros de largo, se llega á la estacion de Tolosa.

Tolosa situada al pié de los montes de Hernio é Izturre, en la márgen del rio Oria, se compone de calles estrechas y poco regulares, pero en las calles se encuentran algunas caas muy notables; entre otras, ambas casas Consistoriales, el Colegio, el Juzgado de 1.ª instancia, la torre de Andia en la calle Mayor que pasa por haber sido la primera casa de la vilal etc. etc. En la torre de Andia es donde, segun creencia de algunos -otros dicen en la casa Arteagaechea, hoy n.º 33 de la calle del Correo- fué asesinado en 1463 el judio Gaon que habia venido á cobrar contribuciones que segun sus fueros la villa no debia pagarlas.

En la plaza vieja están el Casino y el palacio de Idiaquez.

Tolosa cuenta con 8.182 habitantes y goza del título de noble y leal villa y es residencia de la Diputacion general de la Provincia. Embellécenla dos hermosos paseos á lo largo del rio Oria y del rio Berástegui.

La posicion escepcional y bellísima de esta villa, á lo largo del rio Oria, le hace estraordinariamente mercantil y sus alrededores están cubiertos de establecimientos industriales: tales como fundiciones, fábricas de papel, ferrrias, untas de Paris, paños y telas de lana, lencería, boinas, fósforos de cerilla, carruages etc. Celebra todos los Sábados un mercado importante.

La iglesia de Santa Maria de Tolosa, es uno de los mas bellos edificios religiosos de la provincia. El retablo, que s eincendió en 1782, á consecuencia de haberse prendido fuego al ropage de la Virgen que habia sobre el Sagrario, se ha vuelto á construir con mármol del pais. Campea sobre el portal una estatua colosal de San Juan Bautista.

La fiesta principal de Tolosa es la de San Juan Bautista, el 24 de Junio. Despues de visperas, el Ayuntamiento acompañado del Bordon dantza y de la música de aficionados de la villa va á la capilla de San Juan de Arramela para allí asistir á las completas. En seguida el séquito se dirige hácia la plaza donde se celebra una corrida en que mueren seis toros. Despues de las corridas continúa la fiesta cerca de Igarondo, el Ayuntamiento va precedido del Bordon-dantza y del pregonero que lleva en la mano una espada desnuda adornada con rosas y claveles. El origen de esta fiesta es desconocido; ciertos autores ven en ella la conmemoracion de la célebre batalla de Beotibar, ganada en 1521 contra el ejército franco-navarro por el de la provincia, mandado por Gil Lopez de Oñez.

La fiesta continúa al dia siguiente y al subsiguiente con nuevas corridas de toros y partidos de pelota.

Tolosa habia sido fortificada por las tropas liberales, pero las fortificaciones fueron demolidas por los carlistas en 1835.

el rio Oria ha inundado varias veces la villa: las principales inundaciones fueron las de los años 1678-1762-1765-1787-1801 1831 y del 16 de Setiembre 1862.

Esta villa ha sido visitada por un gran número de soberanos.

La Reina Isabe II (q. D. g.) su madre y Hermana estuvieron en ella en 1845 y habitaron el palacio de Idiaquez.

Cárlos Alberto, rey de Cerdeña, llegó á esta villa el 3 de Abril 1849 y en ella abdicó en favor de su hijo Victor Manuel, ac- tual rey de Italia. El acta de abdicacion se estendio ante el notario real Juan Fermin de Furundarena, en presencia de las autoridades provinciales. El ilustre y desdichado soberano habitó la fonda casa número 3 de la plazuela de Arramele.

Tolosa ha producido un gran número de hombres célebres, entre los cuales están Dormenjon Gonzalez de Andia, su hijo y nieto, Joanes Yurramendi; Alberto Perez de Regil; Alonso de Idiaquez; Juan Perez Ancioondo; Pedro Aramburu, etc., etc.; que todos se han distinguido, ya sea en los asuntos públicos como hombres de Estado, ya sea en los campos de batalla como generales ó almiratnes.

Saliendo de la estacion de Tolosa se sigue siempre el valle del oria, tan fecundo en establecimientos industriales; se ve á la izquierda el pueblo de Anoeta, en cuyo territorio se halla una ermita bajo la invocacion de San Juan, y á quien las mujeres recien paridas presentan su progenitura ungiéndola el ombligo con aceite de la lámpara del santo recitno, operacion que, segun la creencia vulgar, debe preservar á los niños de toda enfermedad.

A la derecha se pasa por delante del pueblo de Irura, que tiene una fábrica de papel continuo y una fábrica de boinas, y por delante de los pueblos de Villabona y Amasa, á los que no separa entre sí mas que el camino real de Madrid á Irun. Estos dos pueblos están gobernados por un mismo Ayuntamiento y tienen tambien una escuela comun. Su poblacion es de 1315 habitantes. Amasa es patria de Gil Lopez de Oñez, gefe de las tropas vascas que salió vencedor de la célebre batalla de Beotibar, en 1321 del ejército franco-navarro; victoria, cuya conmemoracion se celebra en Tolosa el 24 de Junio de cada año, con el Bordon-dantza (véase el artículo Tolosa). Este ilustre Capitan era descendiente de la casa noble de Loyola en Azpeitia.

Villabona se compone de una sola calle y de una plaza en la que se ha construido la nueva casa del Ayuntamiento que data de 1851, por haber incendiado la antigua en 1812 los voluntarios de la provincia porque había servido de cuartel á los franceses. En este pueblo nació el hermano Diego de San Pedro é Ibarra, confesor del Emperador Carlos V que habiendo sido presentado para el arzobispado de Toledo, no quiso aceptarlo.

Despues de Vilabona, se atraviesa el rio Oria, por un puente de tres arcos de á 12 metros de abertura cada uno y se dejan á la izquierda sobre una altura, el pueblecito de Aduna y despues el de Soravilla, cuna de la casa de Córdoba, de la cual ciertos autores hacen descender al Gran Capitan Gonzalo Fernandez de Córdoba.

Despues de pasar el rio Leizaran sobre un viaducto de sesgo de 5 arcos de 12 metros de abertura cada uno, se pasa por delante del pueblo de Andoain á cuya Estacion se llega despues de atravesar un tunel de 300 metros de largo.

El pueblo de Andoain está en la confluencia del rio Leizaran con el de Oria; goza el titulo de noble y leal villa y su poblacion, incluyendo las cuatro barriadas de su jurisdiccion, es de 2.581 habitantes. Este pueblo no es muy industrioso, si bien se ven, no obstante, una ferrería, dos molinos de harina y una fábrica de tegidos de algodon. En 1837, durante la guerra civil, las tropàs de ambos partidos ocuparon sucesivamente el pueblo y quemaron 62 casas de la jurisdicción. Andoain es patria del ilustre literato Manuel de Larramendi de la Compañía de Jesus, autor del Diccionario trilingüe latín, castellano y vasco.

En la Estacion de Andoain fué donde en 1866 S. M. la Reina Isabel II se apeó del tren Real para dirigirse á Zarauz.

Poco tiempo despues de salir de la Estacion de Andoain, el tren penetra en el tunel de Azconovieta, de 1.000 metros de largo.

Se sale del valle de Oria para entrar en el del Urumea.

Se alcanza á ver á la izquierda el pueblecito de Urnieta, de 1 861 habitantes. Esta porcion de la provincia fué la que mas padeció con los horrores de la guerra civil; el 8 de Setiembre de 1837, las tropas constitucionales incendiaron 40 casas del pueblo y 106 caserios de los alrededores. No quedaron mas que cinco casas de pie en todo el pueblo.

El territorio de Urnieta encierra muchas canteras de excelente piedra calcarea. En uno de los montes, cerca del pueblo, hay una cueva natural digna de visitarse. Las bóvedas de esta gruta, formada de varias arterias están cubiertas de admirables cristalizaciones formadas por la filtracion de las aguas en que predomina el carbonato de cal.

En segunda se pasa por frente del pueblo de Hernani que dista un kilómetro de la Estacion del mismo nombre.

Hernani (noble y leal villa) tiene una poblacion de 3 468 habitantes inclusa la de los caserios de su jurisdiccion. Se halla situada en una altura y se compone de tres hermosas calles. En otro tiempo y á resultas de una costumbre de origen desconocido, el Ayuntamiento de Hernani y su Cabildo eclesiástico iban procesionalmente todos los años, el tercer dia de Pascua de Pentecostés á la iglesia de San Sebastian del Antiguo, precedidos de Estandartes, tambores y silvos; en la Iglesia del Antiguo cantábase una misa, durante la cual el Ayuntamiento de Hernani ocupaba el puesto de honor cerca de, oficiante; desde hace algun tiempo, ya no se celebra esta fiesta.

Hernani es patria de Juan de Urbieta que hizo prisionero al Rey de Francia Francisco I en la batalla de Pavia en 1525. Los restos mortales de Urbieta descansan en la iglesia parroquial.

A la jurisdiccion de los pueblos de Urnieta y Hernani pertenece la pequeña aunque industriosa poblacion de Lasarte, compuesta de 583 habitantes y que posee, movidos por las aguas del rio Oria, los dos mas bellos establecimientos industriales de la provincia: son, una fundicion que de dia en dia va tomando mayor incremento, y una de hilados y tejidos de algodon que está en un estado muy floreciente y es propiedad de la casa de José y Francisco Brunet, de San Sebastian.

De Hernani, el camino de hierro, siguiendo el curso del Urumea, atraviesa el tunel de Loyola, de 289 metros de largo y despues de trasponer el Urumea, por un puente de palastro de 75 metros, llega á la estacion de San Sebastian.

La ciudad de San Sebastian, capital de la provincia, 12.883 habitantes, es puerto de mar y está asentada al pié del monte Urgullo, en una península, entre dos bahías, la una al Norte, la de la Zurriola, impracticable para los buques á causa de la barra que forma la embocadura del Urumea; la otra al Este, la Concha, protegida por la isla de Santa Clara y en la cual se halla establecido el puerto. Este está dividido en dos partes; el puerto viejo que queda en seco en las bajas mares y el puerto nuevo que está cerrado con dos puertas esclusas y permite que los buques estén siempre á flote.

La playa de la concha es la mas bella de todas las de la costa cantábrica y una afluencia considerable de forasteros viene á tomar en ella baños de mar todos los años.

Por otra parte, el clima de la ciudad es muy dulce: en verano, el aire fresco del mar templa los calores, y se cuentan como escepciones los inviernos en que hay nevadas.

No cabe duda acerca de la antigüedad de San Sebastian: hácia el siglo IX existia un pueblo de Izurun, cuyo nombre se trocó en el de San Sebastian, á causa sin duda alguna de la invocacion de la primera parroquia. El nombre Donostiyá, que se le ha dado despues, debe ser una corrupcion de Don Sebastian, pues la palabra Done, en vasco, significa Santo, (Diccionario histórico, geográfico, descriptivo, etc. de Guipuzcoa, por D. Pablo de Gorosable).

La ciudad de San Sebastian estaba rodeada de murallas; pero desde hace dos años se derribaron las fortificaciones y han dejado campo libre al ensanche de la ciudad en que se vá construyendo rápidamente.

Puede, pues, San Sebastian dividirse en dos partes muy distintas: 1.ª la ciudad vieja; 2.ª la ciudad nueva.

La ciudad vieja solo lo es de nombre, pues no data mas que de 1813, en cuya época fué reedificada despues de una quema de la que hablaremos mas adelante. Está construida con una simetría que la dá un aspecto monotomo; las calles son estrechas tiradas á cordel y se asemejan todas. SAN SEBASTIAN Sin embargo, debemos decir que un sistema admirable de economia presidió á la reconstruccion de esta ciudad. Se trataba, en efecto, de hacer contener en un espacio cerrado y muy limitado (unos 380 metros de largo sobre apenas 300 metros de ancho), la cantidad de viviendas necesaria para recibir una poblacion de 12.000 habitantes, y el problema solo pudo resolverse construyendo casas de cinco ó seis pisos con techos poco elevados y reduciendo á lo estrictamente necesaria las superficies libres destinadas, sea á la circulacion por la ciudad, sea á la ventilacion de las habitaciones. Apresurémonos tambien á decir, que á pesar de estas condiciones desfavorables, la ciudad vieja, merced á la escelente administracion municipal que posee, es de un aseo que no siempre se encuentra en las grandes ciudades mejor distribuidas bajo el punto de vista del tamaño.

La policia urbana se hace por Alguaciles, que visten trajes á la antigua usanza española y por Celadores, que llevan poco más o menos el traje de los policemen ingleses.

La ciudad nueva nada ofrece todavia de particular: las calles están apenas trazadas y muy dificil es hoy hacerse una idea exacta de lo que será mas tarde. Sin embargo, en ciertos parages pueden observarse algunas casas construidas con esmero y que permiten esperar mucho de la nueva ciudad. La casa gótica próxima al puente de Santa Catalina, construida con piedra calcárea blanca y ladrillos, es de bellísimo aspecto. La que está situada en el ángulo de la Alameda y del paseo o calle de Oquendo construida con calcárea azul de Albistur, que es un verdadero mármol, con sus paramentos de ladrillo Es de un escelente efecto. Citaremos también la casa del ángulo de la calle prolongación de la antigua calle de San Gerónimo cuyo piso a nivel está formado con arcos como la precedente. Desgraciadamente, estos arcos, que naturalmente sostienen un entresuelo, son demasiadamente elevados para no formar mas que un solo piso y de ello ha resultado en el ángulo de la casa, un salón café cuya altura es excesivamente grande comparada con sus demás dimensiones: además este salón se halla cortado, no se sabe porqué, puesto que la ciencia actual de construcción permitía evitarlo: se haya cortado, decimos, con una hilera de tres gruesas é inmensas columnas de fundición que le hacen perder todo su aspecto y lo hacen pesado y desproporcionado. No cerraremos esta ligera reseña de la ciudad nueva sin mencionar una casa de dos pisos que se halla en medio de la Alameda donde todas las casas son de cuatro. Esta solucion de continuidad en las líneas generales de la perspectiva es de feisimo efecto.

La ciudad y los establecimientos principales están alumbrados con gas, cuya fábrica esplotada por una compañia local por acciones, ha esperimentado últimamente una gran mejora: hoy se compone de 18 retortas, y la capacidad de su gasómetro ó receptáculo es de 500 metros cúbicos.

San Sebastian, capital de Guipuzcoa, es la residencia del Gobernador civil y del Comandante general de la provincia. Se publica, además del Boletín oficial, otro de intereses materiales, el Guipuzcoano, fundado en 1864.

La industria se halla representada por varias fábricas de cemento -cal hidráulica- una de fósforos -una de cerveza -una de puntas de París, etc. etc. y especialmente por la pesca que tomado mucho incremento desde la apertura del ferrocarril por la rapidez del tránsito desde el mar á Madrid.

San Sebastian ofrece á la curiosidad de los viageros dos hermosas iglesias: una de ellas Santa María, es una obra maestra de magestad: es el edificio más intachable en su conjunto y en sus detalles, de los que el Renacimiento ha edificado en las provincias vascas; la otra San Vicente, cuyo interior es del Renacimiento y el esterior del estilo gótico, no es tan bella como la precedente, pero es digna de ser visitada.

Un lucido teatro, bien decorado, da durante la temporada de baños representaciones dramáticas y líricas.

La plaza mayor es digna de mencionarse; es cuadrada, rodeada de arcos que forman un paseo para los días de mal tiempo. Uno de los frentes de la plaza está ocupada por la Casa Consistorial, construida sobre los planos del célebre arquitecto madrileño D. Silvestre Perez, y su primera piedra fué colocada el 10 de Junio 1828 por el Rey Fernando VII. En el salon principal de este edificio hay dos bellísimas porcelanas de Sevres, regalos de los Emperadores franceses Naoleon y Eugenia, cuyos retratos ostentan delicadamente pintados en miniatura.

Los viageros pueden admirar en esta casa dos bellos cuadros de marinas, obras debidas al pincel de Antonio de Brugada y que representan dos combates dados por Antonio Oquendo contra los Holandeses y de los cuales tendremos ocasion de hablar al citar á los hombres ilustres de que San Sebastian se honra de ser patria. En una de las salas del Ayuntamiento se conserva un notable trabajo caligráfico debido á la pluma de Juan Manuel Besues é Irigoyen, hijo de San Sebastian y residente en Montevideo donde no há mucho falleció. Este cuadro representa una alegoría de los fueros de la provincia de Guipuzcoa; obtuvo una medalla de primera clase en la exposicion universal de Paris de 1855. Tambien se enseña en el mismo edificio la sala de la Conferencia en la que la Reina de España y el Emperador de los franceses conversaron cuando su entrevista el 9 de Setiembre de 1865, el Ayuntamiento conserva religiosamente los adornos y los muebles de este salon en el estado en que los dejaron los dos Soberanos.

Fuera de la ciudad se encuentra la casa de Misericordia que ha reemplazado á la que habia en San Martin: fué ediicada en 1846, por medio de fondos que Don Antonio de Zavaleta, hijo de San Sebastian y habitante en la Habana, donó á la ciudad, herencia que se elevó á la suma de 2.381.283 reales vellon. Los planos los dibujó el arquitecto D. Joaquin Ramon de Echeveste. Esta casa sirve de hospicio para los pobres y de hospital para los enfermos indigentes: es la casa de socorro del distrito provincial, y en ella se educa é instruye á los expósitos hasta la edad de 14 años. Este establecimiento está servido por las Hermanas de San Vicente de Paul, bajo la direccion de una Junta Municipal de Beneficencia.

San Sebastian tiene magníficos paseos: además de los caminos reales del Antiguo, de Miracruz, de la Alameda de Atocha y la de Puertas Coloradas, la nueva ciudad está separada de la vieja por una alameda que parece destinada á ser el paseo favorito. Sin embargo, el que sigue la márgen izquierda de la desembocadura del Urumea, es magnifico y en las grandes mareas ofrece á los ojos admirados de los curiosos, el espectáculo grandioso y conmovedor de la mar sin cesar agitada por la barra que forma la entrada de la Zurriola.

Pero entre todos los paseos, el que no debe omitir el viagero es el de la subida al monte Urgullo coronado por la ciudadela ó castillo de la Mota. Nada mas hermoso que el punto de vista de que se goza desde la plataforma de la ciudadela: á sus pies se estiende la ciudad, el Urumea serpentea entre las colinas, la playa describe un circuito inmenso que termina en el monte de Igueldo ó Montefrío coronado con la torre de la antigua farola, y por encima de todo ello, un horizonte formado por un anfiteatro de colinas escalonadas unas sobre otras y, tras de sí, los inmensos espacios de la mar ancha surcada de buques.

El castillo es todo lo que queda de las antiguas fortificaciones de San Sebatian. Las antiguas murallas demolidas en 1964 habian sido construidas en 1516 y la ciudad dió entonces para su construccion 150.000 ducados; reemplazaban á las que construidas antes á espensas de la ciudad é ilustradas por heroicas defensas de sus habitantes habían valido al Ayuntamiento el singular privilegio de abrir y cerrar todos los dias las puertas de la plaza.

Alumbrado con teas, el Alcalde, escoltado por las personas mas ilustres de la ciudad iba procesionalmente á las puertas y presidia el acto de cerrarlas que se hacia por un llavero pagado por el Ayuntamiento. Las llaves se despositaban en casa del Alcalde. En 1542, el Emperador Carlos V, y en 1566 y 1588 Felipe II pidieron que se entregase una llave al Gobernador de la plaza. Desde entonces el acto de cerrar las puertas se hacia de acuerdo entre el Alcalde y el Gobernador militar; pero en 1794, cuando San Sebastian sin guarnicion, sin municiones de guerra, sin ninguna esperanza de socorro se vió obligada á recibir á los franceses dentro de sus muros quedó abolida aquella costumbre. Despues de la evacuacion por los franceses se entabló una causa contra los Alcaldes y los Ayuntamientos sospechosos de traicon; los acusados fueron absueltos, pero el antiguo privilegio de la guarda de llaves no les fué restituido; no obstante, por largo tiempo despues, la ciudad, como una protesta por sus antiguos derechos, conservó á sus espensas un llavero.

Bajando del castillo, se encuentran los polvorines cuyas dos explosiones en 1575 y 1688, causadas por el rayo, hicieron mucho daño á los muelles del puerto y á las casas de la ciudad. A media cuesta, entre las peñas, se encuentran las tumbas de los oficials ingleses que perecieron en 1836 defendiendo á San Sebastian contra los carlistas.

Fácilmente se concibe que San Sebastian, á consecuencia de su posicion como ciudad fronteriza y de su importancia como la plaza más fuerte de la provincia, haya tenido que sufrir muchos sitios, sobre todo durante las guerras entre España y Francia. Los principales sitios fueron los de 1476, 1512, 1719, 1794 y sobre todos el de 1813 hecho por los Anglo-Portugueses, aliados de los Españoles, sitio cuyos resultados incalificables -31 Agosto 1813- fueron tan funestos para San Sebastian y cuyos detalles vamos á tomar de la brillante narracion que de él hace Mr. A. de Quatrefages con su obra Souvenirs d'un naturaliste ([1]).

  1. (1) Lo que sigue es estractado del Itinéraire du voyageur en Espagne et en Portugal, por Mr. Germond de Lavigne.

«Hacia cinco años que los franceses eran dueños de San Sebastian cuando, el 28 de Junio 1813, las tropas del General Graham y los tres batallones de Guipuzcoa vinieron á poner sitio á la plaza. Los SanSebastianenses acogieron con demostraciones de la mas viva alegría á este ejército soi disant libertador, y muchos de ellos se escaparon para alistarse entre los aliados. Del 23 al 29 de Julio, las baterias Anglo Portuguesas destruyeron 63 casas de la ciudad, pero no por eso dejaban los habituales de desear el triunfo de los aliados y cuando se dió el último asalto y se tomó la ciudad apresuráronse á correr al encuentro de los Ingleses. Su confianza debia ser cruelmente engañada.

Mientras los Franceses se atrincheraban pacíficamente en el castillo y en las proximidades del monte Urgullo, mientras se omitian para con ellos hasta las mas simples precauciones indicadas por el arte militar, San Sebastian era saqueada por sus supuestos libertadores. Una soldadesca desenfrenada y que un solo oficial intentó detener, pillaba las casas, degollaba á los habitantes, ultrajaba á las esposas á la vista de los esposos, á las hijas á la vista de sus padres. Aqui, el Manifiesto publicado despues del sitio por los habitantes de San Sebastian señala actos de atroz barbarie. Por último el incendio vino á coronar dignamente estas espantosas escenas. Durante la ncohe, los soldados ingleses y Portugueses incendiaron una casa de la calle Mayor, y luego otras, y bailaron al fulgor de las llamas; en vano fué que algunos habitantes pidiesen que les dejáran apagar el Incendio, en vano fué que una órden irrisoria arrancada por las instancias de los Alcaldes, se publicase en aquel sentido. Los carpinteros, que habian ofrecido sus servicios, lejos de verse escoltados, fueron maltratados, obligados á designar la casa en que el pillage podia ser mas lucrativo y obligados á huir para salvar las vidas. De este modo, mientras la ciudad ardia por un lado, la violacion, la matanza continuaban por otro. Este Manifiesto (bien conocido y célebre en el país y fuera de él bajo el histórico nombre de Manifiesto de Zubieta por alusion al pueblecito de Guipuzcoa en que se firmó) cita los nombres de algunas de las víctimas mas notables y entre ellas se ven figurar magistrados y sacerdotes.

Durante toda la noche, las puertas de San Sebastian estuvieron cerradas. Apareció por fin el dia y accediendo á vivas instancias de los Alcaldes se permitió á los habitantes abandonar su patria en ruinas. La mayor parte se apresuraron á fugarse. Un tropel absolutamente sin recursos, compuestos de mugeres completamente desnudas, de ancianos acribillados de heridas, huyó al campo donde perecieron en gran parte. Quedaron algunas personas esperando que satisfecha la primera sed de pillage, podrian salvar los restos de sus fortunas; pero el incendio continuaba siempre y cuando los aliados creyeron que ya nada quedaba por coger, perecióles que las llamas eran demasiado lentas. Entonces recurrieron á cartuchos incendiarios y camisas embreadas que se les vió preparar públicamente en la calle de Narrica. Gracias al empleo de estos artificios destructores propagóse el fuego con una actividad asombrosas. San Sebastian entera quedó destruida. Solas treinta y seis casas quedaron en pie, apoyadas la mayor parte á las rocas del castillo que ocupaban los franceses, adherentes las otras á las dos Iglesias que servían de hospitales y cuarteles á los vencedores. Libros, registros públicos y privados, archivos civiles y eclesiásticos, todo fué reducido á cenizas y calcúlanse en mas de cien millones de reales las pérdidas inmediatas.

Veinte y cuatro dias despues del asalto, ingleses y portugueses registraban aun entre las cenizas de San Sebastian, por descubrir algunos objetos de mínimo valor, y durante este largo intérvalo de tiempo, no se intentó un solo esfuerzo para reprimir estos excesos, no hubo un oficial que procurase detener á los soldados. Aun mas, los objetos robados sea cual fuere su naturaleza, se ostentaban públicamente y se ponian á la venta en el cuartel general del ejército aliado.

El incendio y el saqueo de San Sebastian dejaban mas de amil y quinientas familias, sin asilo, sin pan, casi sin vestidos. A los cuatro meses, la tercera parte de esta poblacion habia perecido de miseria y de hambre. Las autoridades civiles retiradas a Zubieta despues de atestiguar los hechos en un espediente solemne, pidieron socorros temporales y una indemnizacion que les permitiera reconstruir sus viviendas; pero dirigiéronse en vano á Wellington, á la Regencia de España, al Congreso nacional; ambas cosas fuéronles negadas. Entonces publicaron el histórico y célebre Manifiesto y las correspondencias de donde hemos entresacado estos detalles. Apelaron ante la Europa entera.

Es indudable que, el 31 de Agosto de 1813, San Sebastian fué destruida por sus mismo aliados y que su ruina fué premeditada. La responsabilidad de esta destruccion recae evidentemente y pro completo, sobre los generales ingleses que mandaban el egército sitiador y á quienes los acontecimientos daban una verdadera omnipotencia. ¿Qué razon podia motivar, por su parte una conducta tan estraña como odiosa?..... San Sebastian era la capital de una de las provincias vascas en que la industria y el comercio tendieron siempre á prosperar; habia sido el domicilio de ricas compañías que esplotaban las colonias españolas, la vuelta de la paz iba á reanimar sus relaciones activas con Francia que su posicion geográfica hace inevitables. Por esto solo, tal vez, San Sebastian debía perecer.....

El alma se entristece y llora, ha dicho el Sr. Conde de Toreno, en su Historia de España, al recuerdo de una escena tan lamentable y tan trágica que de fijo no provocaron aquellos pacíficos habitantes que salieron alegres al encuentro de los que ellos consideraban como á sus libertadores y de quienes recibieron pronto amenazas, injurias y malos tratamientos... qué deshonor y qué atrocidad!... Ruina y destrozo, que no se creyera obra de soldados de una nacion aliada, europea y culta, sino estrago y asolacion de enemigos y salvages bandas venidas del Africa.»

San Sebastian tuvo tambien que sufrir otros dos sitios, uno en 1823, dirigido por el duque de Angulema, el otro en 1835, puesto por las tropas carlistas: respesto á este último sitio fué cuando el Ayuntamiento de San Sebastian escribiendo al General que mandaba en la provincia el egército de operaciones le decia: Si las combinaciones resueltas por V.E., si el servicio de la Reina y el triunfo de la santa causa exigen que esta Ciudad sea de nuevo destruida, haremos gozosos este sacrificio, renunciando desde ahora al menor socorro, decididos á enterrarnos bajo las ruinas antes de dejar enarbolar sobre nuestras murallas otra bandera que la de Isabel II.

Bellas palabras para una Ciudad que acababa de sufrir tanto y bien dignas de la que en sus armas ostenta la siguiente leyenda: Por fidelidad, nobleza y lealtad ganadas.

Antes del horroroso incendio de 1813, San Sebastian habia sido ya varias veces presa de las llamas: en 1278, en 1338, en 1361 y en 1397. La peste diezmaba la poblacion en 1433 y este azote desapareció á consecuencia de un incendio que el 29 de Junio del mismo año abrasó 40 casas. En la noche del 28 de Enero de 1489 la ciudad fué completamente reducida á cenizas: solamente tres casas se libraron de la destruccion. A fin de evitar en lo sucesivo nuevos desastres, se mandó que la ciudad se construyese de piedra y no de madera, como hasta entonces se habia acostumbrado.

San Sebastian ha sido visitado por gran número de Soberanos de España y del extrangero: en 1204 y en 1209 por Alfonso VIII de Castilla, en 1286 y en 2190 por Sancho IV el Bravo; en 1366 por Pedro el Cruel y sus tres hijas; en 1457 por Enrique IV el Impotente, que fué recibido en la casa de Miguel Martinez de Engomez, preboste de la ciudad: en 1526 por Francisco I rey de Francia que de regreso á sus Estados despues de haber sido hecho prisionero en la batalla de Pavia en 1525, permaneció cinco dias en San Sebastian; en 1539 por Carlos V de Alemania á su tránsito para Flandes á castigar á los Ganteses sublevados; en 1615 por Felipe III cuando el cage en la isla de los Faisanes de su hija Ana de Austria que se casó con Luis XIII rey de Francia y de la hermana de este rey, Isabel de Borgon, que se casó con el rey de España; en 1660 por Felipe IV que conducia á Francia á la infanta D.ª Teresa, su hija, prometida del rey de Francia Luis XIV; en 1777 por José II de Austria; en 1808 por el rey José Bonaparte; en 1828 por Fernando VII, en 1845 por la reina Isabel II; en 1849 por Carlos Alberto rey de Cerdeña; en 1856, 1858 y 1863 por el Emperador Napoleon III y la Emperatriz Eugenia; en 1865 por la reina Isabel II que alli recibió la visita del Emperador y la Emperatriz de los franceses.

San Sebastian se honra de ser la cuna de un gran número de hombres ilustres de los que vamos á citar á los principales.

D. Juan de Idiaquez Secretario de Estado de Felipe II y Felipe III, muerto en Segovia el 12 de Octubre de 1614. Sus restos mortales transportados a San Sebastian, fueron depositados en el antiguo convento de San Telmo, suprimido en 1836 y ocupado hoy por el parque de artilleria.

D. Alonso de Idiaquez, hijo del precedente, Virey y Capitan general de Guipuzcoa en 1615, se distinguió en la guerra de la Santa liga contra los hugonotes y murió en Milan el 7 de Octubre de 1648.

D. Antonio de Urbiztondo nació el 17 Enero 1803 Tomado las armas en la mano en 1821, cuando la sublevacion realista de Salvatierra, no debió la vida mas que á su corta edad. En 1823 era teniente coronel de infantería, puesto que ocupó hasta 1833, época en que marchó á Portugal á reunirse con el infante D. Carlos. Despues de seguir las diferentes fortunas del Pretendiente, se declaró en favor de la paz en 1839. - Convenio de Vergara.- En 1841 fué nombrado Comandante general de las tropas de Guipuzcoa, cuando el movimiento de las provincias en favor de la regencia de la Reina Madre; pero habiendo sido sofocada esta sublevacion, emigró á Francia de donde no regresó hasta 1843 despues de la amnistia. En 1846, fué nombrado para la Capitania general de las Provincias VAscongadas y en 1850 Gobernador Capitan General de las Islas Filipinas, puesto que ocupó hasta 1855. Tuvo la cartera de Ministro de la Guerra, durante dos meses en 1856. Murió en el transcurso del año 1857.

D. Rafael de Echagüe, nació el 13 de Febrero 1815. Hizo sus primeras armas en el batallon de Chapelgorris, formado por la provincia en 1833. Era Brigadier Comandante del Regimiento de la Princesa, cuando en 1854, se asoció al pronunciamiento nacional del General D. Leopoldo O'Donnell, Conde de Lucena, contra el Ministerio Sartorius; su comportamiento le valió el grado de Mariscal de Campo y el empleo de Capitan General de Valencia. En 1859, fué nombrado Comandante general del primer cuerpo del egército destinado á operar en la guerra de Africa. En esta campaña, durante la cual demostró mucho valor, fué herido en el pulgar de la mano derecha y adquirió el grado de Teniente General. Despues de la guerra fué nombrado Gobernador Capitan General de Puerto Rico y poco despues obtuvo el mismo cargo para las Islas Filipinas; sirvió este ejemplo hasta 1866 en cuya época regresó á España.

D. Juan de Echaide que á fines del siglo XIV descubrió el Banco de Terranova.

D. Miguel de Oquendo que tomó la isla de San Miguel á los Franceses en 1582. Mandaba once buques en la armada la invencible, expedicion de 1588 contra la Inglaterra y que fué tan funesta para la marina española.

D. Antonio Oquendo, hijo del precedente, que se ilustró or un gran número de combates navales, de los cuales vamos á marcar los dos principales.

El General Holandés Adrian Hanspater, á la cabeza de una poderosa escuadra, inquietaba á varias plazas marítimas de la América del Sud, entre otras Fernambuco y Todos Santos del Brasil, cuando Antonio de Oquendo fué enviado á socorrerlos. Salió de Lisboa el 5 de Mayo 1631, con una flota de 16 buques. El 12 Setiembre las dos flotas estaban en presencia, entre Bahia y Rio Janeyro, cerca de las islas de los Abrojos. El general Hanspater, sabiendo que la flota española no se componía más que de 16 buques, no quiso presentar el combate sino con igual número de buques. Los dos buques almirantes se abordaron y entonces tuvo lugar un combate heróico de carniceria y de sangre: el incendio se declaraba en el buque holandés y amenazaba al buque español: pero ni uno ni otro se rendian todavia: por fin Hanspater, viendo imposible toda defensa y prefiriendo la muerte á la vergüenza de la derrota, se arrojó desde lo alto del buque á la mar y desapareció. El resto de la flota holandesa, viendo que el buque almirante habia caido en poder del enemigo, tomó caza y dejó á la flota española dueña del mar. De regreso á Lisboa, fué nombrado Oquendo Consejero de Guerra.

No fué menos glorioso que el precedente otro combate dado por Oquendo, el 22 Setiembre 1639, en el mar negro. Se encontraba en el puerto de Mardick (Flandes) cuando los Holandeses fueron allí á echar el ancla. La flota española se componia de 21 velas y la flota holandesa de 114. A pesar de esta gran desigualdad de fuerza, Oquendo no rehusó el combate. Las dos flotas se hicieron al mar. El combate fué terrible! Muchos buques fueron echados á pique, y solo seis buques españoles lograron salvarse: pero el buque almirante de Oquendo no abandonó el campo de batalla y solo, entregado á si mismo, continuó el combate. Rodeado de un gran número de enemigos, se encontraba perdido, se le intimó la rendicion, pero, aunque desarbolado y á punto de irse á pique, lo rehusó! Entonces cuatro buques holandeses cercándolo por todas partes, se acercaron para irle al abordaje; pero el valeroso hijo de San Sebastian les esperaba con valor, y cuando se hallaban casi sobre él, los cubrió con una espantosa descarga de metralla que les obligó á retirase seguidos de toda la flota enemiga. En la misma noche regresaba Oquendo vencedro al pueto de Mardick.

A consecuencia de este hecho de armas, el almirante holandés fué llamado ante un consejo de guerra, inculpado de incapacidad por no haberse apoderado de Oquendo y del buque que le conducia; por toda defensa, pronunció las palabras siguientes que rinden tan justo homenage al valor del heróico Guipuzcoano, que la Capitana Real de España con D. Antonio de Oquendo era invencible.

Los dos combates navales que acabamos de narrar son el objeto de los cuadros del pintor D. Antonio de Brugada, de que hemos tenido ocasion de hablar en nuestra visita á la casa consistorial y cuyo coste ha sido cubierto por una suscricion en la que tomaron parte la Reina de España, la Emperatriz de los Franceses y la Diputacion foral de la Provincia.

Oquendo recibió del Rey Carlos II el título de vizconde: pero no disfrutó largo tiempo este honor, pues agoviado por las penalidades de su brillante carrera, murió en la Coruña en 1640, á la edad de 63 años á consecuencia de una fiebre lenta. El Padre Gabriel Henao, que le asistió en sus últimos momentos, cuenta su fin, como sigue: «Había recibido los Sacramentos de la Iglesia con religiosa devocion, y estando muy de peligro el dia del Corpus, y al tiempo en que comenzaba á salir de la Iglesia la procesion solemne de esta fiesta oyó el estruendo de la artillería que disparaba la Real armada y escuadra de Flandes surtas en el puerto, y teniendo algo turbada la cabeza por la enfermedad, aprehendió que se disparaba contra enemigo que las acometian. Hizo esfuerzo para incorporarse en la cama, pronunciando remisamente -enemigos, enemigos, déjenme ir á la Capitana para defender la armada y morir en ella.- REconocí eran los últimos alientos y poniendo yo á su vista un crucifijo y haciéndole las exhortaciones acostumbradas, expiró. Entré en persuasion que el ahinco para salir de la cama habia apresurado la muerte. Espes fué abierto el cadáver para embalsamarle y llevarle así al templo de la Compañía de San Sebastian; y notamos, como cosa particular, que el corazon era muy grande, aunque el cuerpo pequeño, y que del corazon brotaba un pelo crecido, que en héroes tan de primera magnitud como D. Antonio de Oquedo es para reparado.»

El hijo de D. Antonio, D. Miguel de Oquendo nació tambien en San Sebastian; su carrera no fué tan brillante como la de su padre y la pérdida de la flota á consecuencia de una tempestad en 1665, en las costas de Rota, provincia de Cádiz, le obligó á dejar el servicio marítimo. Retirado á su casa de campo de San Sebastian, se ocupó de literatura. A pesar de sus reveses, Carlos II recompensó en D. Miguel los servicios hechos por sus antepasados; lo hizo Marqués de San Millan en 1688.

San Sebastian es además pátria de D.ª Catalina Erauso, nacida en 1585, y que, despues de haberse fugado del Convento, se dió á conocer en España, en América y en Italia por una série de aventuras increibles, mezclándose en las disputas del juego, en los desafios á muerte y en muchos actos de valor. Esta muger estraordinaria publicó ella misma su vida en 1624 bajo el nombre de la Monja Alferez; monja, porque habia sido religiosa, y Alferez porque reconquistó en una batalla contra los Indios un estandarte del que aquellos se habian apoderado.

Despues de haber concluido nuestra escursion por San Sebastian regresamos á la Estacion á volver á tomar el camino de hierro y continuaremos nuestro viage hácia la frontera.

Saliendo de la Estacion de San Sebastian pasamos sobre dos puentes sesgueados de palastro, el uno de 10 metros y el oro de 8 metros de avertura; dejamos á la derecha la casa de Misericordia y á la izquierda Puertas Coloradas y Mira Cruz; penetramos entonces en el valle del río Oyarzun y despues de haber atravesado el viaducto de la Herrera, de 4 arcos de á 15 metros de abertura cada uno, vemos aparecer á nuestra izquierda la admirable bahía de Pasages; el puerto mas seguro de toda la costa Cantábrica.

Tomaremos una embarcacion y nos dirijiremos hácia Pasages.

¡Ved con qué destreza manejan los remos las bateleras; tienen un aire marino particular con ese sombrero redondo adornado de cintas; y qué talles tan flexibles cuando azotan el mar con sus remos!

La fama de las mugeres de Pasages, como bateleras, data de muy atrás y Felipe IV que en 1660 pudo admirar su habilidad, pidió doce de ellas para tripular las falúas reales destinadas á paseos en el estanque del Buen Retiro.

El pueblo de Pasages se compone de dos barriadas separadas por el canal y el puerto del mismo nombre. La barriada oriental se llama Pasages de San Juan y la occidental Pasages de San Pedro.

San Juan sitaudo entre la playa y el pie del monte Jaizquibel ofrece la viagero el aspecto mas pintoresco. El monte se introduce en el mar siguiendo una pendiente rápida, las casas están adheridas á la cuesta y no dejan para la circulacion mas que una calle inaccesible á los coches y que á menudo atraviesa bajo las casas formando túneles o pórticos á veces bastante largas; á fin de lograr el espacio que niega la conformacion del terreno, los pisos superiores de las casas invaden la calle tortuosa y accidentada con salientes y balcones algunos de los cuales llaman la atencion por su forma rústica y primitiva.- San Pedro situado al pié del monte Ulia no se compone mas que de una calle y una plaza, pero ya no presenta el mismo carácter que San Juan.

La principal industria de este pais es la pesca. Habia en otro tiempo un arsenal de Marina donde se construyeron buques de importancia: asi es que, cuando en 1660 Felipe IV conducia á María Teresa á la isla de los Faisanes para contraer enlace con el Rey de Francia Luis XIV, pudo admirar, en los astilleros de aquel arsenal, un buque en construccion de 1.522 toenladas; era el mayor buque que se hubiese construido en Europa en aquella época.

Tambien peude visitarse en Pasages una fábrica de porcelana y una cordelería en que se ocupa mucha gente.

El pueblo goza el título de noble y leal villa y cuenta 1.266 habitantes. Pasages, ya lo hemos dicho, es el pueblo mejor y mas seguro de toda la costa de Cantabria; se penetra en él por un estrecho formado por el Jaizquibel al Oriente y el Ulia al Occidente. La entrada estaba defendida, en otro tiempo, por una torre construida en 1621, y armada con tres piezas de calibre: hoy, en su costa oriental, está el castillo de Santa Isabel. Este puerto, antes tan hermoso, está hoy cegado con los depóstios que arrastra el rio Oyarzun y no puede ya recibir mas que buques pequeños; una gran parte de la bahia queda en seco en las bajas mareas y la navegacion ya no es practicable mas que siguiendo el canal del rio Oyarzun que atraviesa la bahia en toda su longitud.

Desde hace mucho tiempo yá, se han hecho estudios y elaborado proyectos para la reconstruccion del Puerto de Pasages pero sin ningun resultado hasta ahora. Muy de desear seria, sin embargo, que una bahia tan hermosa, que baña el pié de los caminos de hierro recobrase en la lista de los puertos de la Peninsula el rango que le pertenece.

El haberse cegado el puerto de Pasages es muy probablemente á causa de la tala del valle; esto esplica cómo hasta fin del siglo XVII, este puerto conservó una gran profundidad, y como desde aquella fecha, á consecuencia del laboreo de terrenos muy inclinados se ha cegado por los aluviones que en él arroja el Oyarzun en las épocas de grandes lluvias.

Pasages ha sido á menudo visitado por enfermedades epidémicas, entre otras por la fiebre amarilla en 1925, que fué importada, segun dicen, de la Habana, por el buque Donostiarra, que quemaron en el puerto con todos sus aparejos, velas etc, á fin de destruir el foco original de la epidemia.

De este puerto fué de donde el marqués de La Fayette, cuando apenas contaba 20 años de edad se adelantó á la flota francesa que daba la vela en Tolon, salió en 1778, para América, despues de fletar él mismo un buque que cargó de armas.

Pasages es patria de un gran número de capitanes de mar y de hombres célebres: D. Agustin de Lezo, arzobispo de Zaragoza; D. Blas de Lezo, teniente general de marina; D. Joaquin María de Ferrer, que despues de haber ocupado los mas altos puestos del Estado, murió en Setiembre de 1861 en los baños de Santa Agueda; sus restos mortales descansan, al lado de los de su esposa, en una capilla construida al lado de la Iglesia de San Pedro.

Al Sud Este de Pasages, el terreno presenta una punta que se adelanta en la bahia y forma la embocadura del Oyarzun, PASAGES es el cabo de Capuchinos ocupado por los establecimientos de la fábrica de plomo de la Real Compañía Asturiana.

Al salir de la Estacion de Pasages, se entra en el tunel de Capuchinos de 195 metros de largo, que penetra en el terraplen de que acabamos de hablar; se atraviesa el rio Oyarzun sobre un puente de palastro de 40 metros de abertura y se deja á la izquierda el pueblo de Lezo, de 1100 habitantes. En el centro de este pueblo hay una Iglesia antigua llamada del Santo Cristo, punto de peregrinacion muy renombrado y que atrae todos los años, el dia de la Exaltacion de la Santa Cruz, el 14 de Setiembre, una gran afluencia de gentes de los paises vascos de España y Francia y hasta las costas de Vizcaya, de donde vienen á hacer sus devociones á los pies del Cristo de madera esculpida, cuya ereccion se atribuye vulgarmente á San Leon Obispo y mártir de Bayona. En algun tiempo, recibia Lezo gran número de buques de comercio de gran tonelage, mas hoy solamente frecuentan su bahia las lanchas de pesca.

Nos detendremos en la Estacion de Renteria. El pueblo situado á la derecha del camino de hierro lleva el título de noble y leal villa. La poblacion de su jurisdiccion es de 2.500 habitantes. La Iglesia, bajo la invocacion de Santa María de la Asuncion data de los siglos XVI ó XVII. La parte mas admirable de este edificio es un arco construido al Oeste de la Iglesia sobre el cual está construida una inmensa y maciza torre, que sirve de campanario; apesar del peso que gravita sobre este arco que tiene que soportar tambien el empuje del muro de la Iglesia del lado de Mediodia, no tiene mas soporte que un débil estrivo. Se ven en Renteria un gran número de casas del siglo XV y entre otras una gran casa cuadrada cuya construccion se remonta sin duda alguna á aquella época. Lo mismo que en Pasages y en lezo, los fastos marítimos de Renteria se hallan hoy eclipsados: en algun tiempo se construian buques de 800 toneladas. La industria terrestre se halla muy desarrollada y cuenta una ferrería, cuatro fábricas de lienzos, una herrería y un molino de harina compuesto de ochos pares de piedras.

Remontando el valle de Oyarzun se encuentra el pueblo del mismo nombre que posee la mas hermosa plaza de juego de pelota de la provincia. Este pueblo ha tenido mucho que sufrir en las guerras entre España y Francia: varias veces fué incendiado y entre otras épocas en 1496 y 1638. El valle de Oyarzun encierra minas de hierro, de cobre, de plomo y de plata, actualmente inexplotadas. Hubo en algun tiempo hasta 14 ferrerías en movimiento: hoy la industria se compone de 18 molinos de harina. En la Iglesia parroquial de Oyarzun se conservan los cuerpos de San Justino y de Santa Aurelia, mártires, traidos de Roma por el presbítero D. Manuel de Sein. Cerca de la hermita de Anderregui se vé una piedra en la que hay grabados caracteres ilegibles y la figura de una muger; entre el vulgo se cree que sea el sepulcro de la muger de Julio Cesar; esta creencia no se apoya en ninguan prueba y es mas natural suponer que esta piedra cubre ó ha debido cubrir las cenizas de alguna muger de la nobleza.

Saliendo de la Estacion de Renteria se sigue el valle de Oyarzun y muy luego, despues de atravesar el tunel de Gainchurisqueta, de 489 metros de largo, se penetra en el valle del Bidasoa y llegamos á poco rato á la Estacion de Irun A consecuencia de la diferencia de anchura de las vias Española y Francesa (la via Española tiene un metro 73 de anchura y la via Francesa, 1 metro 51) se han establecido dos estaciones internacionales, la una en Irun, la otra en Hendaya. Los trenes Españoles van á territorio frances hasta Hendaya y los trenes franceses penetran en España hasta Irun. Resulta de esta disposicion que los viageros que se dirigen á Madrid cambian de tren en Irun, y los que van hácia Paris cambian de tren en Hendaya. Los equipages de los viageros que van á España se registran en Irun por la Aduana Española y los de los viageros que salen de España se registran en Hendaya por la Aduana Francesa.

El pueblo de Irun a unos dos kilómetros de la Estacion está construido sobre la pendiente de una colina que domina un valle hermoso y muy fertil. En los alrededores y en la poblacion se han encontrado varios restos de murallas, piedras preciosas y medallas, perfectamente conservadas que prueban su antigüedad. Sin embargo, el nombre de Irun no figura por primera vez hasta el edicto de Alfonso VIII en 1203 concediendo á Fuenterrabia todo el territorio comprendido entre los rios Oyarzun y Bidasoa. los arrabales de Irun son bastante desaseados, pero el pueblo mismo es sumamente limpio; le adornan cuatro plazas, fuentes públicas y hermosos paseos. La Iglesia dedicada a Nuestra Señora del Juncal fué construida á principios del siglo XVI; la primera piedra fué colocada en 1508 por Hurado de Luna alcalde de Fuenterrabia; se admira en ella un retablo de una arquitectura escelente y que fué construido en 1647. Dos sepulcros elevados, el uno, á la memoria del almirante D. Pedro de Zubiaur, y el otro á la del bachiller Astigar merecen ser visitados.

En territorio de Irun cerca del paso de Beobia, hubo un castillo constrido entre los años de 1512 y 1524; el cual fué demolido por órden del emperador Carlos V. Existen en su jurisdiccion, varias casas solariegas antiguas, reducidas ahora en su mayor parte á caserios de labranza.

Entre los edificios particulares del pueblo es notable la nueva casa palacio de D.ª Vicenta de Olazabal.

A los alrededores de Irun están situadas dos ermitas, la una de San Marcial, la otra de Santa Elena. La primera de estas ermtias es histórica; fué fundada en conmemoracion de la derrota de los Alemanes y de los Franceses 3l 15 de Junio 1522 por las tropas de Guipuzcoa. El monte sobre el cual se eleva esta ermita es tambien célebre por la batalla del 31 de Agosto 1813 en la cual los Franceses fueron batidos por el ejército español. En conmemoracion de este hecho de armas se hace una salva de artilleria todos los años, el 31 de Agosto, desde lo alto del monte, y por Real órden de 28 de Julio de 1817, el Rey concedió á irun los títulos de muy benemérita y generosa villa.

En el monte de San Marcial, en el caserio de Aldave, se encuentra una fuente mineral.

El pueblo de Irun ha sido muchas veces incendiado por los ejércitos invasores; los principales incendios son los de 1476, 1512, 1521, y sobre todo el de 1638. En 1859 un incendio accidental quemó 50 casas. En 1837 Irun fué tomado por asalto y saqueado por las tropas del General Evans. En él perecieron 700 carlistas.

La industria del pais se halla representada por dos fábricas de fósforos, una fábrica de peines y un taller de carruages. En los montes vecinos se encuentran minas de varios metales, pero abandonadas en su mayor parte. La jurisdiccion comprende una poblacion de 5.487 habitantes.

Irun es patria de un gran número de hombres ilustres, entre los cuales aparecen: D. Gregorio de Leguía consejero de Felipe III; los generales de mar y tierra D. Pedro de Zubiaur, D. Juan Perez de Portu, D. Sancho de Urdanibia, D. Francisco de Berrotaran, D. Lucas de Arbelaiz y D. Bartolomé de Urdinzu y Arbelaiz; D. José María de Orbe y Elio marqués de Valde-Espina, consejero y ministro del Pretendiente D. Carlos. Esteban Perez de Yerobi es tambien hijo de Irun. su historia es una novela muy interesante. Hecho prisionero por los Marroquies, se hallaba en Fez, cuando supo hacerse amar de la Emperatriz de los Marruecos y la convenció de que debia huir á España. Llegados á territorio español la Emperatriz abrazó la religion católica y tuvo por padrino al Emperador Carlos V. Casáronse entonces y, Carlos V, que los adoptó, los colmó de regalos y de honores.

Entre Irun (España) y Behobia (Francia), en medio del Bidasoa, se eleva una isla célebre en la historia de ambos paises; es la Isla de los Faisanes ó de la Conferencia. En esta isla fué donde se debía resolver en liza la cuestion entre Francisco I y Carlos V. Tambien fué allí donde se verificaron en 1615 los esponsales de la infanta Doña Ana de Austria con Luis XIII de Francia, y los de la princesa Doña Isabel de Borbon con el príncipe de España, despues Felipe IV. En esta isla fué tambien donde en 1659 tuvieron lugar las conferencias y la firma del tratado de los Pirineos y donde en 1660 la infanta Doña María Teresa de Austria contrajo esponsales con el Rey de Francia Luis XIV. En 1722, se celebraban otros dos matrimonios en esta isla de paz: el de la infanta Doña Mariana Victoria hija de Felipe V con Luis XV Rey de Francia y el de Doña Luisa Isabel de Orleans, hija del Regente de Francia, con el Príncipe de Asturias, despues Luis I.

Luis XV tenia entonces 12 años y la Infanta 4. El matrimonio no se consumó nunca y el Rey de Francia se casó con María Leczenska hija de Estanislao, antiguo Rey de Polonia.

A consecuencia del tratado de límites entre Francia y España firmado en Bayona el 2 de Diciembre 1856, esta isla es comun á ambas naciones y entonces se restauró dándole la forma que tenia en 1659 cuando el tratado de los Pirineos y se erigió en ella un monumento sobre el cual está escrito por la parte de España:

EN MEMORIA
DE LAS CONFERENCIAS DE MDCLIX
POR LAS CUALES
FELIPE IV Y LUIS XIV
CON UNA FELIZ ALIANZA
PUSIERON TÉRMINO
Á UNA EMPEÑADA GUERRA
ENTRE SUS DOS NACIONES
REESTAURARON ESTA ISLA
ISABEL II REINA DE LAS ESPAÑAS
Y
NAPOLEON III EMPERADOR DE LOS
FRANCESES,
EN EL AÑO MDCCCLXI.

Por el lado de Francia está grabada la misma inscripcion en francés.


Escursion á Fuenterrabia.

Cerca de Irun se halla Fuenterrabia. Esta pequeña ciudad antes célebre plaza fuerte, es demasiado digna de curiosidad para que no hagamos una escursion. Tomamos, pues, un coche en Irun y seguimos una bella y risueña carretera que atraviesa una llanura admirablemente cultivada. El terreno, enriquecido por los aluviones del Bidasoa produce maiz cuyas hojas se elevan muchas veces hasta dos metros de altura. Dejamos á la izquierda un convento viejo de Capuchinso, de una de cuyas ventanas está tomada la vista que publicamos de Fuenterrabia; podemos admirar á la derecha el magnífico puente del camino de hierro de 5 arcos de 20 metros de abertura cada uno, que atravesando el Bidasoa, sirve de punto de union entre España y Francia. Las armas de los dos paises están esculpidas en las cepas del puente. A luego subimos una pequeña colina; estamos en Fuenterrabia.

Fuenterrabia situado en la orilla izquierda y en la embocadura del Bidasoa, ocupa el punto culminante de una pequeña colina que forma parte del monte Jaizquibel; su nombre vasco es Ondarribia lo que significa rio abundante de arena: su poblacion es de 3.129 habitantes. Nada mas admirable que la vista de Fuentrrabia: son casas viejas del siglo XVI con maderas esculpidas, con techos que se entrelazan, no dejando penetrar en las calles mas que una luz indecisa. Se ven, á cada paso, vastos palacios en ruinas con sus ventanas desnudas y desmanteladas, semejantes á inmensos ojos de fantasmas de piedra, testigos terribles de una historia de sangre y de fuego. La calle mayor, principalmente, ofrece ese aspecto de soledad y desolacion. Es que Fuenterrabia fué tambien en otros tiempos plaza de armas de primera importancia y como ciudad fuerte de la frontera ha sido sitiada por casi todos los ejércitos invasores.

Fuenterrabia fué sitiada en 1476 por los franceses que fueron rechazados. En 1521 los franceses la tomaron y se mantuvieron en ella hasta 1524. En 1638 fué sitiada simultaneamente por tierra por él príncipe de Condé ([1]) y por mar por el arzobispo de Burdeos. Este sitio que duró 69 dias es célebre por la heroica defensa de la ciudad; hasta las mugeres se unieron á los combatientes. La posicion de la plaza era desesperada; la flota española acababa de ser destruida en Guetaria; 7.000 hombres que marchaban á socorrer la ciudad habian sido dispersados; se celebró consejo para saber si la ciudad se rendriria, pero D. Diego Butron alcalde y capitan sostuvo el valor de todos é impuso su opinion con estas bellas y enérgicas palabras «que aquel que hablase de rendicion deberia ser apsado por las armas» y ofreció por su parte 18.000 rs. de á ocho para fundirlos y hacer balas por si fuese necesario. Se decidió una salida y el 7 de Setiembre, el ejército de Condé era rechazado dejando en su fuga un rico botin en poder de los sitiados. Hubo 1.500 muertos, 2.000 prisioneros é igual número de soldados se ahogaron al intentar atravesar el Bidasoa á nado. FUENTERRABIA Desde esta victoria, los habitantes de Fuenterrabia profesan una gran veneracion á Nuestra Señora de Guadalupe, cuya Iglesia, muy curiosa, está construida sobre el Jaizquibel, no lejos de la ciudad y cuya fiesta se celebra el 8 de Setiembre, dia siguiente del aniversario del hecho de armas de 1638 que acabamos de narrar. A consecuencia de este sitio fué cuando Fuenterrabia recibió de Felipe IV el título de Muy noble, muy leal y muy valerosa ciudad.

En 1719, Fuenterrabia fué sitiada y tomada por el duque de Berwik En 1794, fué atacada por el capitan Lamarque y el representante Garreau á la cabeza de 300 hombres. Habia en la plaza 2.000 combatientes, muchos viveres y municiones. Los republicanos franceses, á pesar de su gran inferioridad intimaron la rendicion á la plaza en término de 6 minutos: dos capuchinos dirijían la defensa: el capitan Lamarque les declaró que serian como los demás pasados al filo de la espada si la ciudad no se rendia: pero los capuchinos á quienes no hacia gracia el que se les compliese la palabra, entregaron la ciudad.

En 1799, Carlos IV añadia á los títulos de Fuenterrabia el de Muy siempre fiel, de tal manera que su escudo ostenta hoy la leyenda de: Muy noble, muy leal, muy valerosa y muy siempre fiel ciudad.

El castillo, cuya construccion se atribuye á Sancho el Fuerte de Navarra domina todos los alrededores; está compuesto de dos partes muy distintas, la del lado de la plaza que debe datar del fin del siglo XVI y la del lado del Bidasoa que parece ser muy antigua. Es muy probable que este castillo haya sido la primera fortificacion del parapeto y por su posicion debía ser considerada, antes de la invencion de la pólvora, como inexpugnable. El resto de las fortificaciones y las puertas de la ciudad están casi arruinadas. La Iglesia, bajo la invocacion de Santa María de la Asuncion, es del estilo gótico en el interior y del estilo del renacimiento en el esterior; ofrece á la curiosidad de los viageros las notables esculturas de su altar mayor.

Al Norte de Fuenterrabia se encuentra el pequeño puerto de pescadores de la Magdalena. En 1684, la Iglesia y algunas casas volaron á consecuencia de la esplosion de la fábrica de pólvora que estaba cercana á ellas. Mas lejos se avanza en el mar el cabo estremo del monte de Jaizquibel, es la punta de Higuer coronada con el castillo abandonado de San Telmo, de donde se goza de una magnifica vista de las costas de Francia; con un tiempo claro se vé muy bien Biarritz y hasta la embocadura del Adour.


Volvemos á tomar el camino de hierro en Irun y despues de algunos minutos atravesamos el puente del Bidasoa. Estamos en Francia en la estacion de HENDAYA.

La Estacion de Hendaya, como hemos dicho al hablar de Irun, es internacional. Allí es donde se hace el registro de los equipages por la Aduana Francesa, y los viajeros que continúan su viage hácia París toman allí los wagones de la linea de los caminos de hierro del Mediodía de Francia.


Desde la travesia de los Pirineos, hemos recorrido de Beasain al Bidasoa, 60 kilómetros en la provincia.

En este trayecto, el camino de hierro ha exijido la egecucion de una gran cantidad de obras de arte, cuyo resúmen es el siguiente:

97 acueductos de 0 m. 60 á 2 m. de abertura.
42 obras de arte de 2 m. 50 á 5 m. de abertura.
15 obras de 6 á 8 metros.
18 obras rectas ó sesgueadas, de varios arcos, formando de 20 á 35 metros de abertura total.
4 obras escepcionales de 40 á 75 metros de largo.

Finalmente el puente del Bidasoa de 100 metros de abertura.

VIAGES EN LA PROVINCIA DE GUIPUZCOA.

SEGUNDA PARTE

Viages en carruage. - Correspondencias de Zumarraga

La estacion del ferro-carril que posee mas correspondencias con el interior de la provincia es la de Zumarraga: efectivamente, se halla en comunicacion diaria, por medio de coches, con los pueblos mas importantes.

la casa de comision Marcelino Ugalde de Zumarraga, ha puesto en circulacion cierto número de vehículos que recorren en todos sentidos la red de carreteras y caminos que surcan el pais.

Nuestro viaje al rededor de la provincia, saliendo de Zumarraga se divide naturalmente en cuatro caminos princpales: (véase el mapa para seguir nuestro itinerario).

1.º de Zumarraga á Zumaya, pasando por Azcoitia, Azpeitia, Cestona y Iraeta. (Distancia recorrida 33 kilómetros).
2.º de Zumarraga á Deva, pasando por Anzuola, Vergara, Placencia, Elgoibar, Alzola y Mendaro. (Distancia recorrida 39 kilómetros).
3.º de Zumarraga á Salinas, pasando por Anzuola, Vergara, Mondragon y Arechavaleta. (Distancia recorrida 16 kilóm.)
4.º de Zumarraga á Oñate, por Legazpia. (Distancia recorrida 16 1/2 kilómetros).

Tendremos ocasion de seguir un 5.º camino en carruage, de San Sebastian á Guetaria, pasando por Usurbil y Zarauz, cuando hablemos de las correspondencias de San Sebastian.

PRIMER CAMINO

De Zumarraga á Zumaya. (33 kilóm.º)

Salimos de Zumarraga siguiendo una hermosa carretera nueva que sigue casi constantemente la orilla izquierda del rio Urola.

El valle está talmente encajonado entre los montes de Igazpi, Irimo y Elosua que en muchos puntos no hay sitio mas que para el rio y para la carretera, y aun en esta última no se abre paso sino invadiendo el terreno de su vecino el rio, retenido en su cauce por un muro de sosten, Muy pronto se llega á Azcoitia.

Azcoitia en la orilla izquierda del Urumea está asentada al pié del monte Izarriz en medio de un pais muy pintoresco. La poblacion de su jurisdiccion es de 4.524 habitantes. Se notan la casa consistorial y la Iglesia de Santa María la Real que data de los siglos XVI y XVII. La atencion de los visitantes de esta iglesia la atraen principalmente los asientos esculpidos del coro y un cuadro de San Juan Bautista colocado en una de las capillas laterales.

La iglesia de Santa María la Real ha reemplazado á la de Santa María de Balda que estaba situada fuera de la villa. La traslacion del Santo Sacramento de la iglesia de Santa Maria de Balda á la de Santa María la Real fué ensangrentada por un asesinato atroz, cuyo recuerdo se ha perpetuado hasta nuestros dias. Cuando la extincion de la órden de los Templarios, el patronato de la iglesia vieja de Santa María había sido concedido á los Señores de la casa de Balda, de manera que cuando se trató de transferir la iglesia vieja parroquial al interior del pueblo, el Señor de Balda pretendió que este hecho atentaba contra sus prerogativas y su blason que decia «Antes Balda que Azcoitia» y juró que tomaria de esta afrenta una terrible venganza.

Efectivamente, estando oculto en el ángulo de su jardin, situado en el camino que debia seguir la procesion, esperó pacienzudamente al séquito, cuando estuvo al alcance, con un tiro de arcabuz mató al cura que tenía el Santo Sacramento en las manos. Un caballo preparado de ante mano le sirvió para huir; marchó á una propiedad que tenia en Cestona, pero de allí salió prontó sin que desde entonces se haya sabido lo que fué de él. A consecuencia de la sentencia que siguió a este negocio, la casa de Cestona que albergó al asesino fué arrasada y su suelo cubierto de sal.

La industria de Azcoitia está representada por una fábrica de boinas y 12 molinos de harina. Había en algun tiempo un gran número de ferrerías que hoy están reducidas á la inaccion.

Los mármoles de los alrededores de Azcoitia han servido para la construccion de la iglesia del convento de Loyola de que pronto tendremos ocasion de hablar.

Cerca del pueblo en el valle de Larramendi se ha construído desde hace algunos años un establecimiento de baños: el manantial esplotado por este establecimiento es sulfuroso. Cerca de la antigua ferreria de Jausoro se encuentra un manantial ferruginoso. Azcoitia era, en la época en que existia el régimen de tandas, uno de los cuatro pueblos donde residian por turnos el Corregidor de la provincia y la Diputacion.

Azcoitia es patria de D. Francisco Javier de Munive é Idiaquez, Conde de Peñaflorida, que nació en ella el 23 Octubre de 1729 fundador y primer director de la Sociedad real vascongada de amigos del pais; y de D. Valetin de Olano diputado á Cortes por Guipuzcoa en 1839, en las que se distinguió por un discurso que pronunció en defensa de las provincias vascongadas y de sus fueros.

Saliendo de Azcoitia la carretera, siguiendo la orilla derecha del rio Urola, atraviesa una hermosa llanura perfectamente cultivada. Muy luego, á la derecha se apercibe el convento de Loyola é inmediatamente despues se llega á Azpeitia.

Azpeitia está situada en la orilla izquierda del Urola al pié del monte Izarriz. La poblacion de su jurisdiccion es de 6.322 habitantes. El pueblo está bien construido y se observa una plaza con arcos en los cuales todos los años se celebran corridas de toros el 31 de Julio, dia de la fiesta de San Ignacio de Loyola. Se ven tambien tres fuentes y un lavadero, un juego de pelota y hermosos paseos. lleva el título de noble y leal villa.

La Iglesia parroquial está bajo la invocacion de San Sebastian de Soreasu, se admira el portal de órden toscano construido con jaspe del país, obra del arquitecto Ventura Rodríguez y en la iglesia se conserva preciosamente la pila bautismal en que San Ignacio de Loyola fué presentado. En la iglesia de Nuestra Señora de la Soledad se presenta á la veneracion de los fieles una estatua de plata del mismo Santo. SAN IGNACIO DE LOYOLAComo Azcoitia, Azpeitia era uno de los pueblos de tandas en que residian por turnos el Corregidor y la Diputacion, antes que se fijase en Tolosa la residencia de estos funcionarios.

Este pueblo celebra un mercado de géneros todos los Martes y á consecuencia de una Real órden de 26 de julio de 1797, una feria de ganados tiene lugar los Miércoles de la tercera semana de cada mes.

El terreno está bien cultivado y los montes vecinos encierran ricas canteras de mármoles de todas clases que se labran en el pais mismo. en la jurisdiccion hay varias ferrerías, una fundicion y seis molinos de harina.

Azpeitia es patria de un gran número de hombres ilustres, entre otros Don José de Iturriaga primer director de la Compañía guipuzcoana de Caracas; pero sobre todo, esta villa se honra de haber visto nacer á San Ignacio de Loyola, fundador de la Orden de la Compañía de Jesus. Este célebre personage nació en el palacio de Loyola en 1494. Ignacio seguia la carrera de armas, cuando el 20 de Mayo de 1521 fué herido en el pié izquiedo en la defensa del castillo de Pamplona sitiado por los franceses. Durante las largas horas inactivas de su curacion se entregó a la lectura de libros místicos, cuyo estudio le condujo á abandonar la espada y á consagrar su vida al servicio de Dios. En 1525 estaba en Jerusalen, en 1528 en Paris, para perfeccionar sus estudios religiosos, y poco tiempo despues, marchaba á Roma, donde en 1540, fundaba la Compañía de Jesus, de la que fué el primer general. Murió en 1556 y fué canonizado por Gregorio XV en 1622.

A un cuarto de hora de marcha de Azpeitia está situado, en medio de una fértil llanura, el convento de San Ignacio de Loyola.

Este admirable edificio fué construido por órden de María Ana de Austria, viuda de Felipe IV. Comenzado en 1682, segun los planos del arquitecto Carlos Fontana, se trabajó en él durante 78 años. Tal como se le vé hoy no está completamente concluido; la ala izquierda que no se hallaba terminada cuando los Jesuitas fueron espulsados de España, bajo el reinado de Carlos III en 1767, jamás se ha continuado.

El plano del edificio representa una águila real con las alas desplegadas: el cuerpo lo representa la iglesia; la cabeza, el portal; las alas, los edificios laterales., y la cola, diversas construcciones secundarias. Es una alusion al título de Imperial que la fundadora dió al monumento.

El portal á que conduce una magnífica escalinata, adornada con leones de mármol y balaustres de piedra, está construida con preciosos mármoles y se compone de dobles columnas cubiertas con un fronton triangular en cuyo centro está grabado un escudo de armas. Un espacioso vestíbulo semicircular precede á la iglesia; se noan en él cuatro estatuas de mármol blanco de Carrara que representan á San Francisco Javier, San Luis Gonzaga, San Francisco de Borja y San Estanislao de Koska. El frontispicio de la puerta de entrada se halla coronado con una estatua de San Ignacio de Loyola, de tamaño natural.

La iglesia es una inmensa rotonda de 36 metros de diámetro, en cuyo centro ocho grandes columnas se elevan y sostienen una cúpula de piedra, cuya linterna tiene 56 metros de elevacion. Ocho ventanas alumbran el Santuario. La cúpula está dividida en ocho paneles en los que están esculpidos los escudos de armas de España y Guipuzcoa. Las columnas ostentan ocho estátuas que representan las cuatro virtudes cardinales, las tres virtudes teologales y la Religión. Los mármoles mas raros, trabajados con la última perfeccion, han entrado en la construccion del altar mayo; las columnas torneadas forman un nicho en que estaba colocado en algun tiempo la estatua de plata que e vé hoy en la iglesia de Nuestra Señora de la Soledad. Esta estatua, fundida en Roma sobre un modelo del escultor Francisco Vergara fué regalada al Santuario de Loyola por la Compañía comercial de Caracas. La mayor parte de las capillas laterales de la iglesia están sin concluir.

La ala derecha del edificio está ocupada por el colegio; se admira en ella una magnífica escalera de piedra. La ala izquierda, que no está completamente acabada, encierra la casa en que nació San Ignacio. El antiguo palacio está construido con piedras toscas y ladrillos y tiene tres pisos. En el tercer piso, hoy transformado en capilla, es donde estaba el cuarto del Santo, donde, segun la leyenda, recibió la visita de la Santísima Virgen. Esta capilla está muy ricamente adornada; el techo está decorado con tres bajos relieves que representan: á San Ignacio perdicando á los habitantes de Azpeitia; á San ignacio entregando el pendon de la fé á San Francisco Javier, á su salida para la mision de las Indias; á San Francisco de Borja, en trage de Grande de España, prosternado á los piés de San Ignacio.

Ya hemos dicho; la fiesta de San Ignacio de Loyola se celebra el 31 de Julio de cada año, en Azpeitia, con mucha pompa y gran afluencia de forasteros vienen en peregrinacion al convento, pero esta fiesta se celebra en toda la provincia, por ser San Ignacio patrono de Guipuzcoa.

Saliendo de Azpeitia el camino sgue la márgen izquierda del urola, se pasa delante del pueblecito de Lasao despues, atravesando el Urola en Baños, se llega á Cestona.

Cestona (Santa Cruz de), sobre la márgen derecha del Urola, es un hermoso pueblecito compuesto de dos calles principales y un arrabal: goza del título de noble y leal villa y la poblacion de su jurisdiccion es de 2.453 habitantes. Su iglesia Santa Ana data del siglo XVI. Cestona era la residencia del cura Merino partidario del Pretendiente durante la guerra carlista. Se notan seis fábricas de cemento, y todos los últimos lunes de cada mes se hace un comercio bastante considerable de ganado.

A un kilómetro y medio antes de llegar á Cestona, hemos pasado delante de Baños, establecimiento de baños termales muy concurrido, desde 1.º de Mayo á fin de Octubre. Los dos manantiales que tienen una temperatura de 33º centigrados, están clasificado por el Sr. Rubio entre los manantiales salinos nitrogenados. Estas aguas bebidas escitan el apetito y son ligeramente purgantes; en baño y en chorros, obran con eficacia contra los reumatismos musculares, articulares ó nerviosos, los catarros reumatismales, las congestiones linfática, las enfermedades crónicas del tubo digestivo, la gota y las afecciones herpéticas.

De Cestona, el camino sigue la márgen derecha del Urola, y muy pronto se encuentra el entronque que conduce á Zarauz. (Véase viage de San Sebastian á Guetaria por Zarauz) y que se deja á la derecha, y despues atravesando el Urola, se pasa, á su derecha, delante de las fábricas de cemento de Iraeta, á la izquierda, delante del pueblo de Arrona de 769 habitantes y se llega á Zumaya.

Zumaya es un puerto de mar situado sobre la orilla izquierda y en la embocadura del Urola, en una península al pié del último estrivo de la montaña de Santa Clara. Este pueblecito lleva el título de noble y leal villa y posee una poblacion de 2.003 habitantes. Su aseo es proverbial; se ven casas muy antiguas: su iglesia San Pedro, se llamaba en otro tiempo Santa maría y no se sabe en qué época fué dedicada al apóstol San Pedro. Los habitantes de Zumaya se dedican á la agricultura y á la pesca; se esplotan en la jurisdiccion minas de lignito y desde hace algun tiempo se han edificado varias fábricas de cemento. El puerto no recibe casi mas que lanchas de pescadores. La playa es visitada durante la estacion por gran número de forasteros que vienen á tomar baños de mar. Generalmente despues de haber tomado las aguas de Cestona, los enfermos vienen á Zumaya á completar su tratamiento con baños de mar.


SEGUNDO CAMINO

De Zumarraga á Deva, por Vergara, Placencia, Elgoibar (39 kilómetros.)

Saliendo de Zumarraga, se sigue el camino real de Madrid á Irun que circunda el monte Irimo: luego, franqueando el desfiladero de Descarga se pasa del cauce del Urola al del Deva y se llega á Anzuola hermoso pueblecito de 1.559 habitantes situado en un valle rodeado de montes. El Ayuntamiento conserva dos banderas que segun la tradicion, habrian sido cojidas á los Moros por una compañia de voluntarios Anzuolanos que fueron á socorrer al Rey de Navarra D. Garcia Iñiguez; y su hijo Sancho Caeso (el Cesareo), llamado tambien Abarca les concedió un escudo cuyo diploma se conserva en la Secretaría de la casa de villa.

El camino sigue un pequeño rio que despues de cuatro kilómetros de transcurso se echa en el Deva á la entrada del pueblo de Vergara.

Vergara estçá situado al pié del monte Elosua, en la márgen derecha del Deva; su poblacion es de 6.085 habitantes y desde tiempo inmemorial goza el título de noble y leal villa.

La iglesia parroquial está bajo la invocacion de San Pedro. El edificio es grandioso pero sus altares son de mal gusto; la magestad de este Santuario está además desfigurada por el coro que cubre la vista desde la entrada, destruye la perspectiva y daña al efecto de dos bellas columnas que sostienen la bóveda. Sin embargo en el bajo del coro en la capilla del Santo Cristo se admira una magnífica estatua del Salvador en la agonia, obra de Juan Martinez Montanés.

Se visita tambien una segunda iglesia, Santa María, que fué construida en el siglo XVI. Este templo es muy espacioso, pero sus altares no tienen nada que atraiga la atencion. Se nota un cuadro de Mateo Cerezo que representa el Cristo de Burgos.

Vergara celebra fiestas durante toda la semana que sigue á la Pentecostes; pero el patron de la villa es San Pedro apostol, cuya fiesta se observa el 29 de Junio de cada áño.

La industria está representada por una fundicion, una hilanderia de algodon fundada en 1846, cuatro tegerias y ladrillerias y 18 molinos de harina. Todos los primeros sábados de cada mes hay una feria de ganado y mercado de gansos los lúnes, miércoles y viernes de cada semana.

Se fundó en 1776, en la antigua casa de los Jesuitas, por la reunion de amigos del pais y bajo el patronato de Carlos III un colegio de donde han salido excelentes discipulos de todos los países. Se ensña latín, español, francés, inglés, las matemáticas y las ciencias naturales etc.

Vergara reivindica el honor de haber visto nacer á San Martin de la Ascension, el pueblo de Beasain, por su parte, pretende que este mismo Santo era uno de sus hijos (véase Beasain). Esta cuestion se halla hoy pendiente ante la corte de Roma. Recordaremos aqui que San Martin de la Ascension era un religioso franciscano que fué crucificado el 5 de Febrero 1597 en el Japon y canonizado el 8 de Junio de 1862.

Vergara ha hecho un gran papel en la guerra civil de 1833 á 1839. Fué sitiada por los carlistas en 1834, los cuales no pudieron apoderarse de ella; en 1833, sitiada por Zumalacarregui, se rindió sin hacer resistencia.

A los alrededores de Vergara, á un kilómetro del pueblo, fué donde, el 31 de Agosto de 1839, en el campo llamado hoy Campo del convenio, tuvo lugar el abrazo general de los ejércitos constitucionales y carlistas y que refiee así D. Pascual Madoz: «El 27 de Agosto 1839, Espartero se presentó en las puertas del pueblo á la cabeza de la division de la Guardia, fué recibido con entusiasmo, aclamado como pacificador y hé aquí lo que pasó cuatro dias despues: á las ocho de la mañana, en una vasta llanura situada fuera del pueblo, lindante por un lado con la carretera de Madrid y por otro por el rio Deva, se vieron llegar y formarse en batalla las divisiones del egército de D. Carlos mandadas por el general Urbistondo. Al mismo tiempo salían de Vergara las tropas constitucionales bajo las órdenes del brigadier Labastida gefe de estado mayor del egército de la Reina. En presencia de los dos egércitos, se hicieron los honores militares; era un magnífico espectáculo. Los dos Generales recorrieron las líneas, se dió la voz de arma á discrecion y el general Espartero pronunció una alocucion que produjo una emocion muy viva. «Abrazaos, hijos míos, dijo al terminar, como yo abrazo al que fué el gefe de nuestros adversarios» y echóse en los brazos de Maroto. Estas palabras que la historia ha registrado, produgeron la alegría y la confusion en ambos egércitos; aquellos hombres que tantas veces se habían combatido corrían los unos hácia los otros para abrazarse. mas de un amigo volvió á hallar á su amigo; mas de un hermano encontró á su hermano, mas de un padre á sus hijos. Los gritos de viva la Constitucion! Viva la Reina! Viva el Duque de la Victoria! salían de todas las bocas. El llano de Vergara fué testigo de aquel gran drama en que, dos egércitos confundidos en uno solo, ofrecieron al mundo el magestuoso espectáculo de la reconciliacion y de la paz.»

Saliendo de Vergara, la carretera sigue las márgenes del Urola, deja á la izquierda el empalme que franqueando el monte de Elgueta conduce á Bilbao por Elorrio y Durango (Vizcaya) y despues de recorrer ocho kilómetros y medio, se llega á Placencia.

Placencia, en un valle estrecho, rodeado por todos lados de risueñas colinas está situada sobre la márgen derecha del rio Deva. Su población es de 2.153 habitantes y goza del título de noble y leal villa. Existen en el interior del pueblo una fábrica Real de armas blancas y de armas de fuego fundada en 1573 y otras dos fábricas de armas fundadas por particulares. La fábrica Real no sirve mas que para recibir las armas fabricadas por las empresas particulares de Placencia, de Eibar y de los alrededores. La fabricación de armas es la principal industria del país.

De Placencia la carretera sigue siempre las márgenes del Deva. A la izquierda, se llega al empalme que conduce a EIBAR, en cuyo obsequio vamos a desviarnos un rato de nuestro camino.

Eibar construido sobre el flanco de un monte presenta una serie de calles escarpadas; la poblacion de su jurisdiccion es de 3.815 habitantes; lleva el título de noble y leal villa. La iglesia de San Andrés merece una visita. Este pequeño pueblo fué completamente incendiado en 1643; en 1794 fué tomado y destruido por los franceses. Como en Placencia, la principal industria del pais es la fabricacion de armas de fuego. Hay una fábrica importante dirijida por la industria privada y las armas que salen de ella rivalizarían con las mejores estrangeras, si sus productos tuviesen mas salida. Puede esperarse que los ferrocarriles permitirán á esta fábrica darse mejor á conocer; por lo demás, sus productos tienen una gran reputacion en Francia.

A los alrededores de Eibar, en la cima de monte de Arriarte, hay una bonita ermita bajo la invocacion de Nuestra Señora. Desde esta ermita se goza de una vista magnífica. Sobre la planicie plantada de encinas y de hayas, con dos fuentes á cada estremidad, se celebra todos los años, el 8 de Setiembre, una fiesta en que se reunen las autoridades eclesiásticas y civiles y que atrae una gran afluencia de gentes de los alrededores. Se construyen barracas, se establece un pueblo de tablas, y durante ocho dias, esta linda planicie es el centro de una alegre animacion que embellecen aun más los bailes y las músicas del país.

Se deja á la izquierda, como hemos dicho, la carretera que conduce á Eibar; despues de media hora de marcha se atraviesa el río Deba y se llega á Elgoibar.

Situada sobre la márgen derecha del Deva, Elgoibar tiene una poblacion de 2.000 habitantes. Todos los años, por la Trinidad, se celebra una fiesta que dura ocho dias. A consencuencia de una Real órden de 1783 se estableció una feria de ganado, todos los últimos sábados del mes y los jueves de cada semana se celebra un mercado importante. Se encuentran en la cuatro ferrerias y doce molinos de harina.

Luego de pasado Elgoibar se encuentra el pequeño lugar de Alzola de 167 habitantes que posee un establecimiento de aguas minarales salinas termales, fundado desde hace pocos años. Estas aguas son escelentes para el tratamiento de las enfermedades de las vias urinarias.

En los alrededores de Alzola, hay varios manantiales ferruginosos que se recomiendan como complemento eficaz para el tratamiento termal.

La carretera, siguiendo siempre las margenes del Deva pasa frente à Mendaro, aldea de 223 habitantes y despues, dejando á la derecha el empalme que conduce á Motrico, donde iremos luego á hacer una escursion, se deja á la izquierda á Sasiola y se llega á Deva.

Deva (Monreal de), puerto de mar en la embocadura del río del mismo nombre, es un pueblo de 3.088 habitantes que goza del título de noble y leal villa. La iglesia parroquial de Santa María la Real data del siglo XIV: posee una imágen de la Virgen hallada milagrosamente.

«Cerca del pueblo, en la aldea de Garagarza, corre á grandes borbotones, una fuente interminte llamda Quilimon y cuya abundancia es tal, que á algunos pasos de distancia hace mover los fuelles y los martinetes de una ferrería y varios molinos de tres piedras; las intermitencias no ocurren mas que durante el verano y tres ó cuatro veces durante la estacion, sin causas conocidas, y cada vez durante cerca de doce horas.([2]

  1. (1) Luis de Borbon, entonces duque de Enghien, mas tarde el gran Condé, no tenia mas que 21 años cuando ganó, el 19 de Mayo 1643, la batalla de Rocroy contra los Españoles. El vencido de Fuenterrabia no tenia, pues, mas que 16 años.
  2. (1) Germond de Lavigne.

La playa es frecuentada todos los años por un gran número de bañistas.

De Deva existe un camino que, siguiendo la costa, en menos de una hora conduce á Motrico, pero este camino no es accesible á los carruages; es pues preferible tomar el entronque del camino que hemos dejado en Sasiola y que serpenteando los flancos pintorescos del monte Arno, nos lleva en tres horas á Motrico.

Motrico está situado en la vertiente de la colina de Elorreta á la orilla del mar; su puerto, el último de la provincia, hácia el Oeste, no recibe mas que lanchas de pescadores. La playa es visitada todos los años por cierto número de bañistas. La iglesia parroquial Nuestra Señora de la Asuncion fué empezada á construir en 1801 segun los planos del arquitecto Silvestre Perez, pero solamente desde 1843 se celebran los oficios divinos. En la sacristía se vé un Cristo en la agonía, de Murillo. «Motrico es patria del célebre marino D. Cosme Churruca, uno de los hombres mas instruidos del principio de este siglo. La ciencia le es deudora de importantes trabajos sobre matemáticas, navegacion, astronomía, táctica naval de Francia y España. mandaba en 1799 el Conquistador uno de los navíos de la escuadra española que vino á Brest. Enviado á Paris para visitar el Observatorio, el Depósito Hidrográfico y sus principales establecimientos, fué recibido con agasajo por aquellos sabios y el primer Cónsul le regaló una magnífica coleccion de armas que se conservan preciosamente en el palacio Gastañeta.

En Trafalgar, Churruca mandaba el San Juan. Sostuvo en él el combate contra cinco buques ingleses. Despues de cuatro horas de una resistencia admirable, una bala de cañon le llevó el muslo derecho. Al caer dió órden de clavar la bandera, sostuvo durante tres horas mas el valor de su gente y murió sin haber visto la rendicion de su buque.

Dícese que los ingleses queriendo honrar la memoria de este hombre eminente, conservaron por largo tiempo en la bahía de Gibraltar el San Juan desarmado. La cámara del Capitan quedó amueblada como el día de la batalla, el nombre de Churruca estaba escrito sobre la puerta en letras de oro y solo se permitia entrar á los visitantes con la cabeza descubierta. La España tributóle tambien grandes honores: se elevó una pirámide á su memoria en una plaza del Ferrol y las Córtes de Cádiz decretaron en 1814 que habria siempre en la armada española un buque que llevase su nombre.» ([1])

  1. (1) Germand de Lavigne.
LEGAZPI La provincia de Guipuzcoa levantó á sus espensas un monumento en su pueblo natal, y el 5 de Setiembre de 1865, la Reina Isabel II puso la primera piedra.

TERCER CAMINO

De Zumarraga á Salinas por Vergara, Mondragon, Arechavaleta (34 kilómet.)

Se sale de Zumarrga por el camino real de Madrid á Irun, se pasa como antes por Anzuóla y Vergara (véase el segundo camino) y despues, en lugar de seguir hácia el Norte, se dirige hácia el Sud oeste, remontando el curso del Deva. Se pasa á la izquierda delante del campo del convenio de que hemos hablado en nuestras noticias sobre Vergara; despues de atravesar varias veces el Deva y dejado á la izquierda el entronque del camino de Oñate, cerca de la ermita de San Prudencio, se llega á Mondragon.

Mondragon situado sobre una eminencai al pié del monte de Santa Bárbara es un lindo pueblo perfectamente construido, que debió ser en algun tiempo uno de los primeros centros de poblacion de Guipuzcoa, pues envió en 1315 representantes á las Córtes de Búrgos. La plaza forma un rectángulo cuyos dos lados menores están ocupados, el uno por la casa de la villa y el otro por la iglesia de San Juan Bautista.

Un camino que se dirige hácia el Oeste y que sigue el pequeño valle de Aramayona, conduce de Mondragon á los baños de Santa Agueda. Estos baños son especialmente eficaces para el tratamiento de enfermedades herpéticas, catarros crónicos, enfermedades sifilíticas y paralisis locales.

Entre Santa Agueda y Mondragon, en el monte de Udala se halla la cueva de San Valerio. Esta cueva tiene sobre 180 metros de largo por 25 de ancho, está sembrada de estalácticas y de estalácmitas que le hace parecer, á la luz de las antorchas, como engastada de diamantes. En 1845, la Reina Isabel II, estando en Mondragon, visitó esta magnífica cueva. Debe su nombre á la tradicion que pretende que San Valerio vivió y murió en ella despues de haber sido desterrado de Zaragoza por el gobierno Romano: sin embargo esta creencia no está conforme con las memorias de la Iglesia.

Mondragon es patria de Esteban Garibay y Zamalloa célebre historiógrafo que vivió en tiempo de Felipe II; autor del Compendio historial de las crónicas y universal historia de España y de Ilustraciones genealógicas de los reyes católicos de España y de los Emperadores de Constantinopla. Murió en Valladolid en 1599.

Saliendo de Mondragon, el camino continúa siempre siguiendo el risueño valle de Deva, sembrado de una multitud de anteiglesias; pronto se llega á Arechavaleta.

Arechavaleta es un pueblecito situado al pié del monte Arizmendi compuesto de una sola calle con una plaza y una fuente en medio. La poblacion de la jurisdiccion es de 1 792 habitantes completamente dedicados al cultivo de sus terrenos montañosos. Aunque Arechavaleta posee todos los honores y prerogativas debidas á las villas de Guipuzcoa, no posee mas que el título de noble y leal lugar. En su jurisdicion se instaló desde 1842 un establecimiento de baños de aguas termales sulfurosas. Las aguas tienen una temperatura de 17º centígrados y se emplean con éxito para el tratamiento de enfermedades de la piel.

De Arechavaleta la carretera conduce á Escoriaza, linda villa que goza del titulo de noble y leal villa, situada en un bajio y rodeada de montes bien cultivados; su poblacion es de 2.140 habitantes.

A los alrededores de Escoriaza hay una peña histórica conocida por el nombre de Achorroz ó Aitzorroz, con respecto á la cual se espresa asi D. Pablo de Gorosabel en su Diccionario de la provincia: «Es en efecto indudable que en la cima de esta peña hubo en tiempos antiguos un castillo de bastante fortaleza, atendida su situacion de difícil acceso y la falta de artilleria que habia para demolerla. Se cree comunmente que fué obra de los romanos, ora se considere su gran antigüedad, ora se examine su manera de construccion de la obra. Es lo cierto que durante la última guerra civil, al tiempo de hacerse en dicho sitio algunas excavaciones, se encontraron muchos huesos humanos, cascos de morriones, pedazos de lanzas y otras cosas de hierro, y como media docena de monedas romanas de plata del tamaño de una media peseta. Asi bien, en una heredad, que está debajo de dicha peña, aunque algo apartada de ella, se encontró en el año de 1843 una punta de lanza de pedernal de cuatro pulgadas de largo y una tercia de ancho, cuya gran antigüedad es indudable.»

La carretera subiendo siempre hácia el origen del Deva, atraviesa la aldea de Castañares y llega á Salinas.

Salinas, situada á media cuesta sobre la vertiente oriental del monte Arlaban debe su nombre á la principal industria de sus habitantes, que consiste en la estraccion por ebullicion de la sal que encierra una ría vecina; por esto tambien en cada ángulo superior de su escudo está representado un caldero. Este pueblecito tiene una poblacion de 785 habitantes y goza del título de noble y leal villa.

A la salida de Salinas, la carretera continúa subiendo y llega pronto al puerto de Arlaban á una altura de 546 metros sobre el nivel del mar. Este punto es célebre por varios golpes de mano de Mina que sorprendió en él convoyes franceses en 1811 y 1813. Se entra en la provincia de Alava y á los 15 kilómetros de Salinas, se llega á Vitoria capital de la provincia.


CUARTO CAMINO.

De Zumarraga a Oñate (16 kilómetros).

De Zumarraga se sigue la carretera de Vergara durante un kilómetros. Se eja á la derecha el palacio cuadrado de Ipenarrieta del que no quedan en pié mas que las cuatro paredes de silleria y que sirven hoy para graneros de forrage. Este edificio fué construido en 1605 por D Cristóbal Ipenarrieta sobre el solar de la casa en que habia nacido. Se cuenta que varios personages de la corte á su regreso de un viage á Francia, habiendo tenido ocasion de ver la modesta casa natal de D. Cristóbal le dirijieron chanzoneta respecto á su magnífico dominio de Guipuzcoa. D. Cristóbal les respondió que á su siguiente viage les recibiría en su casa de una manera digna de ellos y que ya no habría materia para burlas á este respecto. Entonces fué cuando hizo construir el palacio que existe actualmente. Felipe III se apeó en él en 1615, cuando condujo á Francia á Ana de Austria prometida de Luis XIII.

La carretera sigue la orilla izquiera del rio Urola pasa por Legazpia de que hemos hablado ya en nuestro viage por camino de hierro. Se entra en seguida en un camino muy accidenado que une á Ormaiztegui y Oñate, se deja á la izquierda el pueblo de Telleriarte, se sube una cuesta rápida que serpentea entre los montes de Aloña y Satoi y despues de haber pasado el barranco que separa el cauce del Urola y del Deva, se baja rápidamente hacia Oñate.

Oñate está situado en medio de una campiña fértil que se estiende al pié del monte Artia. El pueblo está formado de varias calles bien construidas. Es notable en la plaza mayor la casa de la villa, que data de 1783, con sus balcones de hierro labrado y varias casas nuevas de bello aspecto.

Frente á la casa de la villa está la iglesia gótica de S. Miguel. El edificio se compone de tres naves y sus bóvedas atrevidas sostenidas por columnas de una gran ligereza le dan la magestad de una catedral. El Santuario se eleva á nueve pies sobre el piso de la iglesia. Al Sud hay un claustro de piedra de sillería que sirve para las procesiones interiores. Al Oeste se eleva el campanario; es una torre cuadrada de 52 metros de altura, adornada con cuatro grandes estatuas de piedra.

Entre San Miguel y la casa de la villa se construyó en 1854 la nueva carniceria sobre el terreno del antiguo convento de los Jesuitas que se fundó hacia mediados del siglo XVII.

Al Oeste del pueblo, sobre la margen derecha del río Aranzazu, se vé el antiguo colegio universitario del Espíritu Santo, fundado por D. Rodrigo de Mercado y Zuazola, obispo de Avila y construido en 1540 por los planos del arquitecto francés Pierre Picard. La fachada del monumento está adornada de columnas corintias entre las cuales se interponen nichos ocupados por estatuas; los pedestales están esculpidos con bajos relieves que representan hombres combatiendo con leones y monstruos mitológicos. Sobre la puerta de entrada está la estatua del fundador orando á Dios de rodillas. El colegio universitario fué suprimido en 1842 y reemplazado por un instituto secundario que á la vez fué suprimido en 1850. Hoy se ha establecido en este edificio una escuela especial de agricultura dotada por la Provincia.

La procesion el Corpus se celebra todos los años con gran solemnidad; es la mejor de la provincia. Personages revestidos representan á Nuestro Señor rodeado de los doce apóstoles, y precedido de San Miguel que abre la marcha. Una gran afluencia de gentes de los alrededores viene á asistir á esta ceremonia religiosa.

La industria de Oñate se compone de la esplotacion de una mina de cobre y de algunas herrerias en que se fabrican clavos, cerraduras, balcones de hierro y algunos objetos de herrage.

En la jurisdiccion de Oñate sobre el monte de Aloña se halla la Ermita de Aranzazu cuyo origen es el siguiente: en 1469 un guardador de ovejas de edad de 17 años llamado Rodrigo de Balzategui aseguró que la Virgen María le había aparecido en un bosquecillo de espinos. Bajo la fé de esta declaracion se construyó en el sitio designado una ermita que se llama Nuestra Señora de Aranzazu nombre del territorio en que se efectuó la aparicion. Abundantes limosnas permitieron establecer un convento que fué sucesivamente ocupado por Franciscanos y Dominicos. Este establecimeinto fué dos veces incendiado accidentalmente en 1554 y en 1621; en 1834 fué destruido por las tropas constitucionales bajo pretesto de que servia de refugio á los carlistas. Hoy su iglesia está servida por cinco capellanes y es el lugar de peregrinacion mas visitado de la provincia.

Correspondencias para San Sebastian.

Las correspondencias del ferrocarril por San Sebastian con los pueblos de la provincia, son muy limitadas. Sin embargo, durante el verano, se encuentran coches que conducen á Cestona, Azpeitia, Azcoitia, Elgoibar, Eibar, Placencia y Vergara; pero sin contradiccion, el mejor itinerario y que aconsejamos seguir al viagero, es el e ir por el ferrocrril á Zumarraga y de allí seguir la carretera que conduce al pueblo donde quiera irse.

No tenemos pues que registrar para San Sebastian, mas que una sola correspondencia, es la que conduce á Zarauz y Guetaria, pasando por Usurbil y Orio, pueblos que no se hallan comprendidos en el servicio de coches de Zumarraga. Este trayecto forma el objeto de nuestro 5.º Camino.


QUINTO CAMINO.

De San Sebastian á Zarauz y Guetaria (31 kilómetros).

A la salida de San Sebastian, la carretera rodea la bahía de la concha, atraviesa el lugar del Antiguo y despues remonta un pequeño monte que conduce al valle del Oria. Se deja á la izquierda la fábrica de cemento la Esperanza; un pequeño ferrocarril que sigue la carretera durante cierto tiempo se pierde en el monte y sirve al transporte de piedra destinada á la calcinacion para la formacion del cemento (cal hidráulica).

Se deja á la izquierda el camino que conduce a Andoain y es el que seguian los carruages antiguos qeu hacian el trayecto de Bayona á Madrid. Se acerca del Oria que se despliega y serpentea en medio de una hermosa llanura bien cultivada y en cuyo fondo se vé el industrioso pueblo de Lasarte de que hemos hablado, y el de Zubieta que dió su nombre al famoso Manifiesto publicado por las autoridades de San Sebastian, despues del saqueo de la Ciudad en 1813 (véase San Sebastian). Luego se llega á Usurbil...

Usurbil es un pueblecido situado sobre una colina cerca de la márgen derecha del Oria, compuesto de tres calles irregulares y que goza desde el siglo XIV el título de noble y leal villa. La poblacion de su jurisdiccion es de 1.838 habitantes. Su iglesia parroquial de San Salvador es bastante linda; el campanario fué constrído á espensas del general Francisco de Echeveste. A la izquierda casi frente á la Iglesia se vé la casa solar de Saroe; es una bella construccion cuya fachada, toda de piedra, está adornada con enormes escudos artísticametne esculpidos. Dos grandes puertas atrevidamente rebajadas en elipse, dan acceso á la casa.

A medida que se va avanzando, van aumentándose las dimensiones del Oria; es un rio ancho y profundo al llegar a Aguinaga donde hay un astillero para construccion de buques, conocido bajo el nombre de Mapil y alimentado con las magníficas maderas que se crian en los montes de Andatza y Mendigorry que se ven elevarse á la otra parte del río. ZARAUZ Se vé luego el pueblo de Orio que se eleva á la derecha del Oria, en la embocadura de este rio. Es un pueblecito de 1.149 habitantes. Su iglesia de San Nicolás no ofrece interés. En algun tiempo habia en su puerto astilleros de construccion naval, de los que han salido buques de guerra y galeones de comercio; pero hoy el puerto no tiene importancai y su entrada que se va cegando cada vez mas hace que la barra sea peligrosa para los grandes buques. En las mareas equinociales la mar invade el pueblo hasta la plaza.

La carretera de Orio atraviesa el rio Oria sobre un puente de madera de seis travesaños, sostenidos por pilares de piedra de silleria. En este punto, el Oria mide lo menos 50 metros de anchura. Se sube, en seguida, una cuesta bastante rápida que dá vueltas en caracol y si al viagero no le arredra una pequeña ascension á pié, se verá ampliamente compensado por la hermosa vista que se estiende detras de él á medida que se eleva. El Oria se desarrolla magestuoso en medio de un fértil valle; Orio en él baña sus pies y se contempla y á lo lejos el mar.

Pero la carretera vuelve bruscamente; se llega á la cima del monte y bajando rápidamente la falda opuesta se llega pronto á Zarauz.

Zarauz es un lindo pueblecito asentado en la orilla del mar cerca de una playa arenisca que recueda la de San Sebastian. Es notable en él, el palacio de Corral o de Narros: el edifico se compone; en el centro, de un cuerpo principal que data del siglo XVI y en cada lado, dos alas de construccion moderna. Este palacio es el que la Reina Isabel II habitó en 1865 y 1866 cuando sus visitas á las provincias vascongadas. Otra casa llama tambien la atencion; es la de D. Pascual madoz antiguo Ministor, autor del Diccionario geográfico y estadistico de España. La iglesia parroquial está bajo la invocacion de Santa Maria de la Asuncion y no ofrece nada notable; cerca de ella se eleva una torre cuadrada que forma atalaya. Se encuentran en el pueblo algunas casas cuadradas de arquitectura edad media.

La poblacion de Zarauz esd e 2.104 habitantes. Las principales industrias son el cultivo de las tierras y la pesca. Una fábrica de telas recientmente construída por D. Pascual Madoz ocupa á un número bastante crecido de obreros. Sobre las lomas se cultivan algunas viñas que producen un vinillo llamado chacolí; este producto es general en todo el litoral de la provincia. El puerto no se compone mas que de un pequeño muelle, detrás del cual algunas lanchas de pescadores se ponen al abrigo de las mares gruesas. La bahia está alfombrada con arena fina y todos los años un gran número de forasteros vienen á tomar baños de mar.

La carreera que conduce de Zarauz á Guetaria está construida en el flanco del monte en toda su longitud; se vuelve, siguiendo todas las sinuosidades de la costa, lo que dá la paisage que le rodea el aspecto de un pintoresco panorama que se desenvuelve y deja ver sucesivamente cada una de sus faces: á la izquierda sobre la cabeza, hay rocas á pico caprichosamente agrupadas, á la derecha está la mar que rompe las olas sobre el muro y las piedras que defienden el camino, y mas lejos Guetaria y la isla de San Anton. GUETARIA Guetaria es un pueblecito rodeado de murallas, construido en anfiteatro sobre el flanco de la montaña de Garate, solamente las calles longitudinales son accesibles para los carruages; pero las calles transversales establecidas siguiendo la pendiente de la montaña son excesivamente rápidas. La poblacion de la jurisdiccion es de 1.213 habitants. La iglesia de San Salvador es un monumento gótico que á pesar de las injurias del tiempo y de las revoluciones, merece una visita; su construccion remonta al siglo XIII; se compone de tres naves y la principal está rodeada de una galería situada sobre las bóvedas laterales; el altar mayor está á bastante altura sobre el piso del edificio y se sube á él por dos escaleras colocadas á los lados; el pórtico y los primeros pisos del campanario son góticos, pero la parte superior es del renacimiento.

Se llega al puerto pasando bajo una bóveda que forma un tunel debajo de la iglesia y siguiendo un muelle que une al pueblo con la isla de San Anton que corona un faro de nueva construccion. La bahia es muy buena y podría recibir buques de crecido tonelage; el puerto está lleno de lanchas de pescadores que se dedican á la pesca de la anchoa; esta pesca abunda de tal manera que el hectólitor de estos pescaditos no cuesta mas que 20 á 24 reales, y los labradores de las cercanias se sirven de él como abono para los campos.

Sobre una altura y señalando con el dedo la inmensidad de la mar se eleva la estatua de bronce del marino Juan Sebastian de Elcano, hijo de Guetaria, que formó parte de la espedicion de Magallanes en 1519 de la que volvió en 1522 con solo 18 hombres de tripulacion, despues de haber dado el primero la vuelta al mundo.

Guetaria es tambien patria de D. Joaquin de Berroeta Aldamar, Senador del Reino, que falleció en 1866.

ASCENSION AL MONTE DE AITZGORRI.

La montaña mas alta de la provincia de Guipuzcoa es la de Aitzgorri; su cima está á 1.540 metros sobre el nivel del amr. Nos parece que de ninguna manera podemos concluir mejor nuestra guia del viagero que haciendo la relacion de una ascension á la cima de este monte y dando así á nuestros lectores los medios de gozar del mas bello panorama de la provincia.

Las prescripciones generales que hay que seguir para esta escursion, son, en pocas palabras las siguientes: Marchar por camino de hierro á la Estacion de Beasain, de allí tomar un carruage que conduzca á Cegama donde se hará noche. Salir á la mañana siguiente muy temprano de Cegama, despues de proveerse de un guia, de burros, de provisiones de boca y de algunas teas; pro último el viagero hará bien en acordarse que un gran baston con contera de hierro es siempre escelente auxiliar en la montaña ([1]).

A cada tren de ferro-carril que llega á Beasain, se encuentran, durante la estacion de baños, carruages que conducen á Cegama. Se sigue priemro el camino de Madrid á Irun que se deja, casi al instante por el de Navarra que conduce á Alsasua pasando el monte de Achu; pero bien pronto, antes de llegar al pueblo de Idiazabal, dejando este camino á la izquierda se entra en un camino bastante bien conservado que sigue el valle fértil del Oria.

Despues de haber subido una colina bastante rápida, se llega á Segura. El pueblo presenta un aspecto de ruina que se aproxima mucho al de Fuenterrabia; se observa en él una gran cantidad de casas inhabitadas, con fachadas adornadas de escudos de armas, que prueban su antiguo esplendor, pero hoy Segura no es mas que un pueblecito de 1.531 habitantes, sin importancia alguna. CEGAMA El espacio de Segura á Cegama se pasa muy pronto. Por delante se eleva magestuosa la montaña de Aitzgorri, con sus flancos agrestes, con sus cimas desnudas; el ferro-carril atrevidamente suspendido á 500 metros de altura, serpentea al rededor del coloso y á sus piés el pueblecito de Cegama aparece encuadrado entre verdosas colinas.

Nada tenemos que añadir á lo que ya hemos dicho sobre Cegama en nuestro viaje en ferro-carril y suplicando al viagero que se atenga á las prescripciones que hemos dado á la cabeza de este artículo, empezamos nuestra ascension al monte.

Despues de recorrer el pueblo de Cegama con toda su estension, se sigue el nuevo camino que se ha abierto últimamente entre Cegama y Alsasua y que une directametne estos dos puntos, pasando por numerosos rodeos el desfiladero de Otzauzte. Se anda por este camino unos 20 minutos al cabo de los cuales s ele deja para coger sobre la derecha su sendero de herradura que se eleva con cuestas rápidas á lo largo de la vertiene Oeste del valle del Oria. Se llega, despues de subir media hora, á los caseríos de Yurrarte situados sobre una altura que domina á lo lejos el valle y que forma una especie de contrafuerte al gran macizo del monte de Aitzgorri. En este punto se está poco mas ó menos, al nivel del trazado del ferro-carril y frente á la fachada anterior del tunel de Azocaran; se eleva ya á 250 metros sobre Cegama. cuyas casas se ven amontonadas en el estrecho fondo del valle.

Desde que se sale de Yurrarte, el camino que se sigue presenta cuestas mas fuertes y el terreno pedregoso en que está tallado hace la marcha bastante penosa; así es que por fuerza hay que avanzar mas despacio, á fin de reservar fuerzas para las últimas partes de la ascension. El terreno que circunda esta porcion de camino está casi enteramente desprovisto de vegetacion; no se ven mas que raros arbustos á grandes intérvalos y á penas algunas obejas sueltas hallan su pasto en los mezquinos brotes de yerba que crecen en los intersticios de las rocas.

Esta region de la vertiente de la montaña está sujeta á hundimientos bastante frecuentes que provienen de rocas escarpadas que forman la cresta del monte Aitzgorri.

Despues de pasar el contrafuerte en que está perforado el tunel de Azocaran, se sigue una direccion casi paralela al camino de hierro qu ese vé á unos cien metros por debajo de sí y cuyo trazado sinuoso puede distinguirse desde Otzaurte hasta Oazurza.

El camino está abierto en flancos de monte y sus cuestas son menores que antes: así es que el viagero puede fijar mas la atencion en el paisage magnífico que se desenvuelve delante de sus ojos á medida que vá elevándose. Se recorre tambien todo el terreno del monte que se halla sobre el tunel de Osineta hasta un punto enq ue el camino encuentra el valle de Salina profundamente cortado en el flanco del monte donde vuelve bruscamente á la derecha.

Las dos cuestas del valle son enteramente de bosques, y de su fondo se eleva el ruido de las aguas de un torrente de la montaña que se precipita al rio Oria.

El nombre de Salinas es debido á un manantial de agua salada que antiguamente surgia del fondo de la barranca y que se explotaba para la fabricacion de sal de cocina. Se ven todavia en medio de un bosque de ayas, elevarse las ruinas del antiguo establecimiento que servia para la elaboracion de la sal.

Llegando al valle de Salinas se entra en el antiguo camino que conduce de Zumarraga á la provincia de Alava, y que por lo tanto es uno de los primeros caminos que existian en algun tiempo entre Madrid y Irun. El origen de este camino debe efectivamente remontarse á una época bastante antigua, á juzgar por los indicios de empedrado que se encuentran en diferentes puntos. Este camino no es hoy frecuentado mas que en la parte comprendida entre Salinas y la llanura de Alava y las demas partes á penas son conocidas mas que de los pastores del monte: por lo demás se halla en un completo estado de abandono en la mayor parte de su estension y solo puede andarse por él á pié ó á lomo de mula.

Se atraviesa el valle de las Salnas siguiendo este camino que se desarrolla por una gran curva sobre los dos flancos del barranco. llegando al otro lado, se encuentra sobre un punto elevado, una garganta en que se ha construido un gran puesto de pastores y una capilla llamada la capilla del «Espíritu Santo.» En este punto, se deja la vertiente del valle del Oria y se entra en el cauce del Alsania rio que tiene su origen en la garganta de San Adrian y que en Alsasua se echa en la Borunda. Se sigue enseguida un montículo de cuestas bastante rápidas, durante me- dia hora y se llega al paso de San Adrian.

Figúrese el lector una pared vertical de roca de unos 80 metros de alto, cerrando completamente el valle que en este punto se estrecha subitamente: debajo de esta pared de roca, la abertura desnuda y negra de una caverna bastante parecida á la entrada de un tunel: en la parte anterior de esta vasta cavidad y completamente al abrigo de las masas de rocas, hay una casa con paredes ennegrecidas atravesada de ventanitas que dejan ver muy lejos en el valle; figuran á derecha é izquierda, como adornos del cuadro, las crespas escarpadas de Aitzgorri y Araiz cuyas masas de rocas caprichosamente cortadas se dibujan sobre el azul del cielo á una altura vertiginosa, y se formará una idea harto débil del aspecto imponente y realmente grandioso que presenta el paso de San Adrian á la vista del viagero.

La gruta de San Adrian está taladrada de parte á parte. El antiguo camino de que hemos hablado mas arriba la atraviesa con una gran cuesta y sube aun á un kilómetro mas lejos hasta la garganta de San Adrian, desde donde baja alllano de Alava.

La casa de que hemos hecho mencion sirve actualmente de venta y residencia á un puesto de miqueletes especialmente encargado de la percepcion de derechos sobre los líquidos que entran en Guipuzcoa.

Al acercarse á esta casa, se observan por ambos lados del camino, señales de antiguas fortificaciones, construidas en algun tiempo para defender el paso contra un ataque que viniese del Norte y hacer intomable una posicion naturalmente ya tan fuerte. La casa dominaba las obras inferiores y debia tener de reducto al pequeño fuerte. Se ven todavia en la prolonga- TUNEL NATURAL DE SAN ADRIANcion de la fachada anterior de la casa los pilares de sillería y la bóveda ogival de una puerta antigua por cuyo medio podría cerrarse enteramente la entrada de la caverna.

La gruta tiene unos 60 metros de largo, es muy elevada y vasta en la embocadura donde está construida la casa, pero se estrecha considerablemente en la abertura opuesta donde no deja justamente mas que paso al camino. Esta embocadura estaba cubierta con tierras en algun tiempo y para hacer pasar el camino ha sido necesario hacer un desmonte bastante considerable en forma de embudo.

A la izquierda, entrando en la cueva, se vé una pequeña capilla de estilo sencillo y rústico, que encierra una imágen de la Vírgen Santísima y que lleva esta inscripción: «Hermanos, no hay pensamiento mas eficaz que orar por los difuntos.»

Hácia el medio de la cueva se observa una gran abertura sombria: es la entrada de otra caverna cuya direccion es casi perpendicular á la primera. Teniendo cuidado de proveerse de teas se puede penetrar en ella hasta la distancia de unos 80 metros. Está formada por una série de cavidades bastante espansivas, reunidas entre sí por galerias estrechas y sinuosas por las que con trabajo pasan algunas personas. Las paredes de la cueva están cubiertas de una materia blancuzca formada por los depósitos de aguas calcareas que penetran á lo largo de las rocas y á la cual los caprichos de la naturaleza han dado las formas mas curiosas y fantásticas.

La venta de San Adrian ofrece un asilo de una frescura deliciosa en los grandes calores del verano y el viagero se complacerá en descansar en ella algun tiempo, al mismo tiempo que una comida frugal da las fuerzas necesarias para el último trayecto de la ascension.

Tan pronto como se ha pasado el tunel natural de San Adrian, el camino vuelve á la derecha, se le sigue durante algunos centenares de metros, al cabo de los cuales se le deja para tomar un sendero rápido que se reconoce con dificultad en medio de los pedregales blancuzcos que le rodean. Se llega á una especie de anfiteatro natural de un horizonte muy estrecho. Apenas se han subido unos cincuenta metros por el sendero, entra este en un bosque de ayas bajas y tupidas cuyas ramas barren el suelo y son muy molestas para la marcha. Esta parte del camino, aunque no ofrece ningun peligro, es sin embargo el mas dificil y sobre todo el mas penoso de todo el trayecto. La gran cuesta del sendero y las piedras lisas sobre las cuales se anda, hace que el paso sea incierto.

Se sube asi durante una hora por medio de los zarzales sin poder hacerse cargo de la direccion que se sigue. Solo muy arriba, al llegar á una cresta desnuda se vé repentinamente delante de sí el fin de la ascension, es decir, la capilla de San Adrian. Se la vé colgada sobre una roca á pico de mas de 100 metros de altura; pero, aunque desde este sitio parece que se la está tocando se necesita todavia mas de media hora para llegar á ella. El sendero se vuelve menos inclinado y más variado, la vista ya no la interrumpen las zarzas; se respira mas libremente y se disfruta de aquel aire puro que rige en las altas montañas.

Llegando al punto culminante en que está construida la capilla el viagero vé desarrollarse ante sí uno de los mas bellos panoramas que puedan hallarse en los Pirineos y se vé ampliamente recompen- sado de las penas que ha sufrido por ver este hermoso espectáculo.

La capilla está á 1.540 metros sobre el nivel del mar y con tiempo claro el ojo distingue puntos de horizonte á distancia de 150 kilómetros.

A los pies se ve Cegama: cuyas casas se notan tan distintamente y parecen talmente cercanas que admira el que hayan sido necesarias más de cinco horas de marcha para llegar al punto donde se encuentra. Un poco más lejos y en la misma dirección se ve el pueblo de Segura tan bien situado en medio de su fértil y bien cultivada llanura. Siguiendo siempre el curso del Oria, se ve Villafranca sobre una eminencia y por último, con un buen anteojo se distingue una parte de la villa de Tolosa.

El monte Olearso entre Pasages y Fuenterrabia y las Tres coronas sobre Irun limitan la vista de esa dirección. Sin embargo, cuando el tiempo está muy claro, se puede distinguir más allá de Fuenterrabía una línea horizontal que se confunde casi con el cielo, es el horizonte del mar Cantábrico.

Dirigiendo la mirada a la derecha, se ve en primer término el pueblecito de Mutiloa en medio de un gran prado. Más lejos la cresta de las montañas que separan los valles de Oria y Orio entre Zumarraga y Beasain y en una cortadura formada por el río Zamorra, se ve parte del viaducto de Ormaiztegui. Sobre el viaducto y un poco a la derecha se ve la iglesia de Gaviria situada en una posición de las más pintorescas y rodeada de las casas del pueblo cuya blancura deslumbradora reluce al sol.

Más lejos, el monte Izazpi situado cerca de Eizaga, muestra su ancha loma por encima del horizonte. Al traves del valle de Oria se ven perfilarse las iglesias de los pueblos de Ezquioga é Ichaso. Los pueblos de Zumarraga y Villarreal están ocultos detrás de las alturas de Santa Lucía pero mirando hácia el valle del Urola, se descubre el pueblo de Legazpia y parte de Tellariarte y puede seguirse el curso del Urola hasta el tunel de Brincola, cuya entrada se vé como un puntito negro.

Volviendo la mirada al Noroeste se pierde en una verdadera confusion de picos desnudos entre los cuales á penas se reconoce la direccion de las principales rías.

El monte Aloña, de 1.300 metros de elevacion se vé en primer término y oculta una gran parte del horizonte mas lejano. Las cimas principales que se ven en esta direccion son: los montes Zetoi (845 m.) al norte de Oñate; Udalaiz (1.082 m. cerca de Mondragon; y Zaraya (1.146 m.) cerca de Escoriaza.

Dejando este laberinto de montañas, bastante parecido á un mar agitado y volviéndose al Sur, el ojo descansa con la llanura de Alava que se vé desarrollarse á los pies del viagero, en toda su estension.

La vista de este lado es sobre todo notable por la mañana, porque entonces el llano está iluminado del mod mas favorable para permitir al observador distinguir claramente todos los detalles del paisage. Ante sí se vé Vitoria, cuyos tres campanarios principales se ven á la simple vista á pesar de la gran distancia. Entre estos dos pueblos pueden contarse unas cincuenta aldeas y lugares agrupados del modo mas pintoresco en esta verde llanura. Enteramente al Oeste, mas allá de Vitoria, se ven, por medio de un buen anteojo la aldea de Estarrona y los alrededores de Nanclares.

Toda esta vasta llanura de Vitoria con sus campos y sus prados de lujosa vegetacion, con sus viviendas que respiran la paz y bienestar está encuadrada por cadenas de montañas de contornos tristes y severos que forman un contraste notable con la alegre campiña que rodean.

Al Oeste se encuentra la sierra de Badaya y los altos de Nanclares. Mas lejos y en la misma direccion se ven levantarse como gigantes las rocas sueltas que forman el desfiladero de Pancorbo. En fin, con un tiempo claro, puede distinguirse una parte de la sierra de Oca que se estiende entre Burgos y Bribiesca.

Partiendo del desfiladero de Pancorbo, dirigiendo la mirada de Oeste á Sudoeste pueden seguirse todas las cimas de la cadena de Toloño que limita al Nordeste el cauce de Ebro entre Miranda y Logrono. Al Sur la mirada se detiene en la cadena de Encia y Urbasa que orilla al Sur el curso del rio Burnda.

En la direccion del Sudeste, la vista es mas corta, pues una gran parte del horizonte está cubierta con los picos de Araiz y las montañs que rodean la garganta de Otzaurte. El pico de Araiz forma parte de la cadena de montañas de Aitzgorri, solo está de 50 á 60 metros menos elevado que la capilla y la separa de ella solamente la garganta de San Adrian.

La capilla que en general es el término de la escursion á Aitzgorri, no es en realidad el punto culminante de la montaña. En la prolongacion de la cadena se halla una saliente de rocas que es de 15 á 20 metros mas elevada y sobre la cual los ingenieros militares españoles han esta- blecido un mojon, uno de los puntos de triangulacion de la Provincia. Pero el acceso á esta cima se hace dificil y hasta peligroso, por las numerosas escarpaduras de que se halla rodeada y el punto mismo que ocupa el mojon está á orillas de un precipicio de tal altura que con trabajo se está en ella sin que el vértigo se apodere de la persona. ERRATAS.

Página 5, linea 2 á la derecha: dice, derecha; léase izquierda. Página 10, linea 11 á la izquierda: dice, Muzurmendi, léase Murumendi. Página 35, linea 7 á la izquierda: dice, mar negro; léase, mar del norte.

Página 53, linea 43 á la derecha: dice, 16 kilom.; léase, 34 kilom.

INDICE ALFABÉTICO.

Pag

Aduna
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
17
Aguinaga
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
76
Alegria (de Ormaiztegui)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
8
Alegria (de Tolosa)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
13
Alzo
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
13
Alzola
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
66
Amasa
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
16
Andoain
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
17
Anoeta
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
16
Anzuola
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
61
Aranzazu (Ermita de)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
74
Arechavaleta
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
70
Arrona
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
61
Azcoitia
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
54
Azpeitia
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
56
Beasain
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
10
Cegama
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
3
Cestona (Santa Cruz de)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
60
Convenio (Campo del)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
63
Deva (Monreal)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
66
Eibar
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
65
Elgoibar
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
66
Escoriaza
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
71
Faisanes (Isla de los)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
45
Fuenterrabia
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
47
Gaviria
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
8
Guetaria
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
78
Hernani
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
18
Iraeta
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
61
Irun
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
43
Irura
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
16
Isasondo
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
13
Lasarte
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
19
Legazpia
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
5
Lezo
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
41
Loyola (San Ignacio de)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
58
Mendaro
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
66
Mondragon
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
69
Motrico
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
67
Oazurza (Tunel de)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
4
Oñate
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
73
Orio
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
76
Ormaiztegui
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
8
Ormaiztegui (Viaducto de)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
8
Oyarzun
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
42
Pasages
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
38
Placencia
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
64
Renteria
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
41
Salera (Viaducto de)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
2
Salinas
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
71
San Marcial (Ermita del)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
44
San Sebastian
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
19
Santa Agueda
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
69
San Valerio
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
70
Sasiola
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
66
Soravilla
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
17
Telleriarte
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
5
Tolosa
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
14
Urnieta
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
18
Usurbil
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
76
Vergara
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
62
Villabona
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
16
Villafranca
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
12
Villareal
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
7
Zaldivia
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
13
Zarauz
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
77
Zubieta
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
76
Zumarraga
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
5
Zumaya
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
61

INDICE DE LOS ARTICULOS.

Pag

Introduccion
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
0
1ª PARTE.- EN FERRO CARRIL
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1
Excursion a Fuenterrabia
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
47
En ferro-carril (que sigue)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
50

2ª PARTE.- EN CARRUAGE.

Correspondencia de Zumarraga
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
53
1.º Camino-de Zumarraga a Zumaya
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
54
2.º Camino-de Zumarraga a Zumaya
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
61
3.º Camino-de Zumarraga a Zumaya
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
69
4.º Camino-de Zumarraga a Zumaya
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
72
Correspondencia de San Sebastian
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
75
5.º Camino-de Zumarraga a Zumaya
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
75
ASCENSION AL MONTE AITZGORRI
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
80
Indice alfabético
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
93
  1. (1) Puede dirigirse á D. Juan Aguirre, maestro de Cegama, quien facilitará los medios de obtener los objetos necesarios para la ascensión.