Día 102 - 9 de abril
Sigue el silencio de las baterías enemigas; el fuego de fusil es muy escaso en todo el recinto.
En las inmediaciones de Deusto se ven fuerzas Carlistas que parecen componer un Batallón; las baterías del Diente y Choritoqui hacen varios disparos obligándoles a retirarse; las mismas baterías cañonean la barricada de la Salve donde se ven algunos grupos enemigos, haciéndoles bajas, según se pudo observar desde aquellas. Las de Solocoeche y Zabalbide cañonean igualmente algunos carros cargados de paja que se ven entrar en el Convento de Santa Mónica.
El enemigo hace trabajos que no se pueden clarificar en el monte de Ollargan, los cuales se estorban por el fuego de cañón del Morro y Miravilla.
A las 6,30 de la tarde participa el gobernador del fuerte de Mallona que de 4 a 5 de la misma se ha visto algún fuego de fusil y disparos de cañón hacia la parte de Ortuella y las mismas señales de banderas en el monte de San Miguel.
A las 8 de la noche comunica el de Begoña que se observa en los alrededores de aquel punto mayor número de Carlistas que de ordinario. Transcurre sin embargo la noche sin novedad y con solo los disparos de fusil de costumbre.
En presencia de la absoluta carencia de carnes en la población el Excelentísimo Señor Comandante General dispone se maten sucesivamente algunos caballos de las Secciones de Lanceros de Numancia y Cazadores de Albuera para la alimentación de enfermos. Dicha disposición debe empezar a seguir desde el 10 del actual.
Continúan los trabajos en Begoña, Abando, Iturribide, batería de la Marina y Talleres de Herrería; los de reparación en el Morro y Mallona y los de detalle en Miravilla y San Agustín. Si terminan los detalles del camino cubierto de la Sendeja y se empieza a blindar otra sala