Page:DonostiarrasXIX-1.djvu/273

De Iturriak
Saltar a: navegación, buscar
Esta página ha sido validada.
251
VENANCIO MINTEGUIAGA

amplitud el genio de la filosofía cristiana, ilustrada con el conocimiento de las escuelas modernas que más han contribuído a falsificar los conceptos relativos al ordemoral.

Esta obra -no vacilamos en decirlo- es la que aquí se ofrece ante los ojos del discreto lector. Con mucha razón ha querido su autor completarla con la exposición y examen crítico de los principios del Derecho y de la Política Moderna, pues ya hemos visto que estos tres términos están unidos entre sí con indisoluble lazada, que muchos, sin embargo, tienen el va no empeño de desatar. Proclamada, en efecto, la independencia de la moral en las escuelas filosóficoliberales que privan en el siglo, el derecho deja de ser parte del plan divino, entrando en su lugar la simple «legalidad» con que hoy es reemplazada la justicia intrínseca de la ley antigua.

A su vez, la política privada de fundamentos jurídicos y religiosos tiéncse a sí misma, en el sujeto donde se fija y concreta, por causa absolutamente primera de acción, sin otros límites que la imposibilidad física y material y sin otro fin que la realización fatal del progreso masónico bajo la dirección de ia libertad que pretende conducir íntegros al hombre y sus obras por la sendas de la vida, con lo cual ha de progresar forzosamente siempre, y no ha de retroceder verdaderamente jamás [1]

Excusado es decir que la libertad en que consideran los apóstoles del nuevo evangelio la stella directrix del progreso moderno es, sin duda alguna, la libertad liberal, engendrada del protestantismo y de la filosofía
  1. Discurso leído por el Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo ante la Real Academia Española al ser recibido Académico en ella el día 3 de Noviembre de 1867; pág. 50.