Page:DonostiarrasXIX-1.djvu/300

De Iturriak
Saltar a: navegación, buscar
Esta página ha sido validada.
278
DONOSTIARRAS DEL SIGLO XIX

celebraron los funerales y la conducción de su cadáver al cementerio de Deusto, con aquel acompañamiento tan numeroso como escogido, parecía que una tenue brisa de dolor reconcentrado aireaba aquellos rostros. El recuerdo del P. Minteguiaga era algo así como un destello de bondad y de inocencia que ni entonces se apartó, ni se apartará, de los corazones de cuantos tuvimos la dicha de conocerle y tratarle.

Y es que almas escogidas como la del P. Minteguiaga son como la blancura nítida de la s alas de una paloma¡ cuanto más se las contempla y más se las recuerda, con mayor intensidad destacan entre el resto de los demás seres.

* * *

Pero vayamos a dar un rápido vistazo sobre la figura literaria del P. Minteguiaga y veámosle como escritor y publicista.

Por la variedad de asuntos tratados; por el concurso prestado por él a cuantas cuestiones se han debatido en la prensa en estos últimos tiempos, al momento se deja ver la elasticidad de su ingenio. Era precisamente la característica que en él se destacaba esta de la elasticidad. Planteado un problema cualquiera, fuera matemático. físico, social, filosófico o literario, pocas veces lo abandonaba el P. Minteguiaga. A los pocos momentos, por lo general, y aun tropezando con las cuestiones más abstrusas, se daba cuenta de ellas con absoluta claridad; analizaba por partes, descomponiéndolas, y, llegado ya el momento de la reconstitución, no las presentaba solas, en esqueleto, sino el problema todo él entero, con carne y hueso, con sus formas bien delineadas, con detalles que a no pocos se les escaparan, con facciones, con expresión, con vida.