Page:DonostiarrasXIX-1.djvu/32

De Iturriak
Saltar a: navegación, buscar
Esta página ha sido validada.
20
DONOSTIARRAS DEL SIGLO XIX

Confío en que antes de muchos meses podré anunciar la publicación de una nueva serie, para la que tengo preparados nuevos e importantes materiales que contando con el favor del público verán la luz dentro de un breve plazo». Pero Manterola, a pesar del sacrificio que aquella labor imponía, llegó por último a completar su obra, y hoy, merced a su tenacidad, puede contar el país basca con una admirable recopilación de sus producciones populares más poéticas, sencillas a la vez que artísticas.

Demos un vistazo a los autores cuyas poesías Manterola buscó, recopiló y comentó con paciencia de benedictino, y allí veremos las más bellas de Vilinch, lparraguirre, Eusebio María Dolores de Azcue, Moguel, José Vicente de Echegaray, B. de Etchepare, Joannes de Etcheverria, J. O. de Elizamburu, J. A. de Uriarte, A. Salaberri, Arzác, lturriaga, Otaegui, P. Arana, Serafín Baroja, P. Uriarte, Sor Juana Inés de la Cruz, P. Mendivil, Joannes Berjes y algunos más. De todos estos autores muchas de sus composiciones estaban inéditas hasta la publicación del «Cancionero Basco», otras publicadas en publicaciones de escasa importancia, y seguramente hubiesen estado relegadas al olvido, y hasta abandonadas, sin la labor de Manterola. Me inclino a creer que no solamente son excelentes la mayoría de las composiciones publicadas por Manterola, sino que hasta son las mejores que se han conocido en el país basco, hasta el año de la publicación del «Cancionero», y que precisamente las malas qne entonces existian fueron totalmente abandonadas por su autor. Y ¿qué otra cosa significa y es un cancionero, sino una colección de canciones y poesías por lo común de diversos autores? Y si, aparte de ser una colección sutilmente escogida existen en ella traducciones a otras lenguas, como sucede con el «Cancionero Basco», juicios criticos, notas biográficas y ob-