Page:DonostiarrasXIX-1.djvu/341

De Iturriak
Saltar a: navegación, buscar
Esta página ha sido transcrita, pero necesita ser validada.
317
JOSÉ JUAN SANTESTEBAN

compuso en todo el año más que el obligado villancico de bascuence.

Y aun aquella composición, según cuentan los que tuvieron la buena suerte de escucharla, no era ni con mucho lo que los anteriores villancicos.

Y es que la lristeza que durante largo tiempo invadió el alma de Santesteban no le permitía rendir el debido tributo y la inspiración necesaria a aquel apostolado suyo del arte musical.

En aquella postración artística y espiritual continuó durante todo el año de 1843, que apenas hizo más que algunos arreglitos de piezas y trozos de escasa importancia.

Santesteban, en su afán de adquirir cada día mayor conocimiento del arte musical, procuraba leer y hacerse con obras que le ilustrasen1 guiándole por el camino de una escuela sana. Estuvo, durante casi todo el tiempo que vivió, suscrito a la Gaceta Musical, fundada en París por Schlesinger, la misma en que hizo sus primeros estudios literarios Wagner, según cuenta el notable crítico musical D. Antonio Peña y Goñi.

El mes de Enero de 1844, y con permiso del Excelentísimo Ayuntamiento, Santesteban marchó a París a perfeccionarse en todos los ramos del arte.

Tomó lecciones de canto de D. Manuel García, hijo del célebre García, entonces profesor de canto del Conservatorio de París. En cambio, Santesteban le daba lecciones de contrapunto y fuga.

El canto lo estudió por el mismo método de García y las obras de Handel y Mozart. A su vez tomaba también lecciones del profesor Goldberg.

Asistiendo a todas las clases del Conservatorio, hizo amistad con una porción de profesores, todos ellos de gran prestigio y nombradía en el mundo musical. La