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De Iturriak
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JOSÉ JUAN SANTESTEBAN

ber sido íntimo del profesor de Santesteban, Albéniz por cuyo motivo y por las simpatías que ya gozaba nuestro paisano con los más eminentes músicos de Nápoles, fué doblemente agasajado.

Sebastiano le ofreció y le dió al poco tiempo eficaces cartas de recomendación para Florencia, Bologna y Milán, con el objeto de que, al llegar a alguna de estas capitales, no perdiese el tiempo Santesteban y obtuviese en cambio todo género de facilidades en su viaje de estudio.

Abrazó, en un momento que se encontró con él, al anciano Crescentini, que ya tenía más de 90 años; estudió diversas óperas, como Li Cite si Galera de lorardo Vinci de 1721; Il proscritto, melodrama trágico en tres actos, de Mercadante, 1841-42; una ópera original con letra castellana, sin fecha ni autor; la famosa Misa de Requiem de Zimarrosa, y otra multitud de obras de las que Santesteban tenia noticias y no pudo conocerlas antes.

Después de aquella temporada que Santesteban pasó en Nápoles dedicado exclusivamente al estudio; de aprender el italiano y adquirido extraordinarios conocimientos en materia musical, marchó muy bien recomendado a Liorna, donde continuó su peregrinación artística. En Liorna paró en casa de D. Guillermo Fago, a quien se presentó con carta de recomendación del señor Pangrasi, de Nápoles.

Fago en aquellos días salió para Londres, pero fué recibido Santesteban por su hijo Giovani, joven diletanti con quien el músico donostiarra trabó al momento cordial amistad. Conocido ya Santesteban como profesor de música, fueron maestro y dilettanti a un hermoso piano de la propiedad del segundo.

Allí cantó Giovani con una voz fresca y argentina el