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De Iturriak
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JOSÉ VINUESA

za,y en este caso el derecho es la fuerza, el derecho no existe tampoco..........................................

Y, ante todo, señores, ¿de dónde ha podido venir al legislador el derecho de crear derechos? De sí mismo, no, porque soberana se supone su razón, pero soberana tiene también que suponerse la de cada una de sus súbditos, y, por consiguiente, carece de soberanía sobre ellos; y soberanía, y gran soberanía se necesita para fijar y deslindar los derechos de los demás. De otra fuente superior, tampoco, porque en este caso su razón no sería soberana. Y como si no tiene derecho para fijar los derechos, todo lo que haga para conseguirlo será un empleo de la fuerza; porque toda limitación de la libre acción del individuo que no se haga por derecho, se hace por la fuerza, vendremos a parar en que los derechos se limitan, y al propio tiempo proceden de la fuerza, y en que, por consiguiente, la fuerza determina los actos que el ciudadano pueda ó no realizar.

Y al propio tiempo que de este modo desaparece el derecho de la sociedad, observad cómo ésta tiende á disolverse ó encerrarse en un círculo de hierro, sometiendo todos los asociados atados de pies y manos á la direccion del capricho del legislador. Él puede hacer y hacer hacer cuanto le parezca bien, y nada puede lícitamente oponerse á su acción, porque se ha proclamado que su razón es la norma de las acciones de todos los súbditos............................................................

El derecho, pues, no existe, aceptado el principio que combatimos.

Y si no existen derechos, y, por consiguiente, deberes, ¿podrá la sociedad castigar á los malhechores?».................
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Sería tarea larga ir transcribiendo párrafo por párrafo los más salientes de aquel ruidoso discurso, tan bello de forma como sólido en el fondo, donde José Vinuesa se reveló como un orador persuasivo, sagaz y elocuente. Sin embargo, hay uno tan admirable que no puedo resistir la tentación de copiarlo, porque no dudo que los lectores de este libro lo saborearán con fruición. Helo aquí: